La décima edición de la tradicional muestra agropecuaria anual del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), que desde ayer se desarrolla en nuestra provincia, resulta trascendente al reflejar el potencial de la economía regional a partir de la actividad de los tres ambientes donde se desenvuelve la tarea de nuestro hombre de campo: los valles andinos, los oasis y la llanura árida. Coincidentemente con "INTA Expone Cuyo 2015", este sábado se celebrarán los 25 años del Programa Prohuerta y los 10 del Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Agricultura Familiar, dos actividades del organismo estrechamente ligadas a la promoción social en el agro.

La propuesta de la muestra del INTA, en las ocho hectáreas del predio que posee en Pocito, se enmarca en el lema "Territorio, trabajo y valor agregado en origen", cuyo enunciado despertó gran expectativa en el país ya que si bien el territorio argentino es eminentemente agrícola, poco trascienden las actividades del agro en una región particularmente diferente en el contexto productivo nacional. Por ello la importancia de las alianzas estratégicas e innovaciones impulsadas por el organismo para el desarrollo territorial de esta región.

Valorar el recurso hídrico, en su justo aprovechamiento para realizar actividades productivas, implica un permanente desafío en un ambiente con serias limitaciones pero que avanza con la diversificación orientada por el INTA en los valles andinos mediante la producción de aromáticas, apicultura, floricultura, fruticultura y forestales. Se suman los oasis donde se expanden las cadenas agroalimentarias más importantes de la región, con la vitivinicultura, olivicultura, horticultura, fruticultura y ganadería como estandarte y finalmente la llanura árida donde se pondera la cría caprina y bovina típica. Las tecnologías relacionadas con las energías alternativas, la sanidad animal y el curtido de cueros, son parte del aporte científico y tecnológico que el público asistente al evento puede observar.

La presencia del INTA en Cuyo es valorada como verdadera herramienta de transformación agropecuaria asistiendo profesionalmente al pequeño y mediano productor para mejorar su oferta gracias a nuevos sistemas implementados a través de las investigaciones en biotecnología, por ejemplo, entre muchas innovaciones para un mayor aprovechamiento del potencial agropecuario regional.