La fatiga crónica, llamada también agotamiento nervioso, consiste en una alteración del sistema nervioso. Sus causas pueden ser sintetizadas en una frase: "vida antinatural''. Entre dichas causas se hallan una alimentación errónea, falta de ejercicios físicos, una situación estresante, los excesos o aberraciones sexuales, la contaminación ambiental, más el ruido exagerado, el consumo de tabaco, bebidas alcohólicas y cafeicas (té, mate, café, etc.); también una nerviosidad constitucional y los pensamientos malsanos.

El paciente presenta con frecuencia, disminuida su capacidad intelectual y sensación de cansancio. Es incapaz de concentrarse y de coordinar las ideas. La memoria a menudo está disminuida y es propenso a reaccionar violentamente ante hechos que, para una persona normal, son indiferentes. Existe tendencia a la hipocondría (ansiedad enfermiza por la salud), y muchos de estos pacientes manifiestan al médico padecer enfermedades del corazón o digestivas, o bien de cáncer, etc. sin que exista fundamento real para ello. Existe irritabilidad, anorexia, estado de angustia, acentuada disminución de la potencia sexual; en el hombre, suele existir eyaculación precoz y frecuentes poluciones, y en la mujer, trastornos de la menstruación. El paciente manifiesta padecer dolores de cabeza, vértigos, molestias a nivel de corazón, como palpitaciones, punzadas, taquicardias, etc., o bien estreñimiento o diarrea, a nivel digestivo. Hay frecuentes trastornos en el sueño: insomnio, pesadillas, etc. En las situaciones de la vida diaria el paciente se siente indeciso y sin voluntad para realizar cosas, que antes le resultaban fáciles.

La medicina natural indica un tratamiento orientado a rectificar los malos hábitos de alimentación y de vida, investigando la coexistencia de males físicos, para tratarlos. Es indispensable el reposo físico y psíquico, la relajación mental y corporal, pudiendo ser necesaria la suspensión de toda actividad profesional durante un largo tiempo. El paciente evitará en lo posible, disgustos y preocupaciones, y leer libros estimulantes. Muy buenos resultados dará que el paciente tenga una ocupación agradable, los paseos, una temporada de descanso en el campo, montaña o playa. Gradualmente el paciente incorporará la gimnasia, los ejercicios respiratorios, trabajos livianos de jardinería, reposo antes y después de las comidas, fricción general con agua fría salada. Si es necesario, recurrir a la sicoterapia, con especial atención a las formas depresivas (peligro de tendencia suicida), que en algunos pacientes puede requerir su internación. La fatiga crónica -como toda psiconeurosis- requiere atención médica, por la importancia de la influencia síquica que el profesional ejerce en este caso.