Para el mejoramiento de la seguridad pública y el correcto cumplimiento de las funciones policiales es indispensable un alto nivel de capacitación, que esté orientado no sólo a la formación básica policial sino también de los mandos superiores. Pero será necesario también el compromiso de la organización policial propiamente dicha en orden a que en la práctica no se divorcie de lo que debe ser el mejor desempeño policial en cada situación.

En nuestra provincia se inicia este proceso de capacitación permanente de las Fuerzas de Seguridad a través de dos diplomados, uno en Seguridad Ciudadana y otro referente a la Seguridad Penitenciaria, para los aspirantes a ingresar a la policía o al servicio penitenciario respectivamente. Además se instrumentará la Licenciatura en Seguridad Ciudadana para la formación de los cuadros superiores de las organizaciones mencionadas.

Las carreras mencionadas introducirán a los efectivos policiales y penitenciarios en uso de las herramientas tecnológicas, principios básicos de criminalística y criminología entre otros, que lleven al conocimiento de las modalidades delictivas mas frecuentes, a fin formar un profesional capaz tanto de prevenir como de esclarecer los hechos delictivos.

Este proceso tiene asegurado su nivel de excelencia al ser dictado en los claustros universitarios superiores, con las garantías que ello implica, de contar con una formación estricta, regularmente renovada y verificada.

La formación de las fuerzas de seguridad tiende a evitar los errores que pueden producir las impericias de un mal desempeño policial, que no sólo dificultan el esclarecimiento de los hechos delictivos sino que también ponen en riesgo la integridad física del agente y de los ciudadanos.

Adicionalmente, la exigencia de la profesionalización a través de los claustros universitarios, satisface el requisito constitucional de la idoneidad para el acceso a empleos públicos y asegura una carrera policial en base a méritos académicos.

En definitiva, la formación universitaria del personal policial y penitenciario será un paso importante en orden a asegurar un servicio de probada idoneidad y eficacia en el combate del delito y de la preservación de la seguridad ciudadana.