Cuando se trata de copiar y reproducir en masa, no hay cultura mejor que la china ...

 

China quiere dejar atrás su imagen asociada al paraíso de las copias y las falsificaciones y para ello el Gobierno realiza cada vez más acciones de protección de la propiedad intelectual, leyes que todavía no se ven reflejadas en el comercio real.


Y es que comprar hoy en día falsificaciones "made in China'' es tan sencillo como siempre, tanto en tiendas físicas en el gigante asiático (los famosos mercados de falsificaciones) como en los "top manta'' del extranjero, y también a través de Internet, en los portales de comercio electrónico.


El Mercado de la Seda de Pekín, es el paraíso para los amantes de las falsificaciones y en él se puede encontrar desde el último modelo de bolso de Michael Kors recién copiado de la pasarela, hasta la copia exacta de los altavoces de Bosé, que aunque tienen un sonido enlatado, cuestan una vigésima parte de los originales. Está situado bajo tierra, en una parada de metro, y creció después de que el mercado más famoso de la ciudad, ubicado en la turística calle de Nanjing (junto a las tiendas originales de Prada o Louis Vuitton), fuera clausurado por el dueño del edificio, ante las denuncias de las marcas.


Aunque los vendedores, penúltimo eslabón de una cadena ilegal (justo antes del comprador, que la cierra), parezcan lo más evidente del universo de las falsificaciones por estar a la vista, si no atacas las fuentes, a los fabricantes, distribuidores, exportadores..., es como si no hicieras nada.


Según un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el tráfico de copias movió en 2015 unos 500.000 millones de dólares y la mayoría de los bienes incautados procedía de China.


Es, por tanto, un mercado del que viven muchos millones de personas en el gigante asiático y el Gobierno no lo puede cerrar de la noche a la mañana. Además, muchas veces es complicado actuar contra ellos (los falsificadores) por temas logísticos, porque China es muy grande y es difícil para las marcas detectar dónde están localizados. Aún así en los últimos años se ha notado el avance de la administración china y ha habido un considerable aumento de los medios que han puesto para ir atacando este sistema, especialmente en la seguridad jurídica, que es mucho mayor.


La insuficiente protección de los derechos de la propiedad intelectual en China es precisamente uno de los principales argumentos esgrimidos por el presidente estadounidense, Donald Trump, para justificar las medidas proteccionistas que han hecho que las dos economías más fuertes del mundo hayan entrado en una guerra comercial.


Por ello, desde el Gobierno chino son constantes los anuncios de medidas, instrumentos y reformas para proteger este ámbito y lograr atraer la inversión extranjera.


En la opinión de la mayoría, el aumento de las medidas para proteger la propiedad intelectual en China "viene más por un tema de protección de sus propias empresas y de su propia tecnología, que se ha desarrollado de un modo abrumador en los últimos años, más que porque sean conscientes de que se está haciendo algo mal.

 

 

Por Paula Escalada Medrano