Según diarios nacionales, Alberto Fernández le pidió a los gobernadores que avancen con sus legisladores en el Congreso para la suspensión de las PASO, tras el reiterado pedido de algunos mandatarios y después de que la Cámara Nacional Electoral disparara el calendario para las legislativas de este año. El Presidente y los jefes territoriales saben que exponerse de esa forma en el Congreso es casi como coquetear con la muerte, pero le aguantan la parada al mandatario federal, aunque sin dejar de relojear cómo la pandemia licuó los presupuestos que ahora adelgazarán mucho más con las elecciones. A pesar de todos los válidos argumentos, habrá PASO, no hay vuelta. El kirchnerismo argumenta que suspender las Primarias los deja sin margen de maniobra frente a los varones bonaerenses, provincia donde pretenden sentar las bases de la campaña presidencial que podría tener como protagonistas a Máximo Kirchner o a Axel Kicillof, dos que garantizan continuidad en el proyecto más allá de 2023. Es la primera certeza política que ocurre este año: habrá que poner entonces los 17.000 millones de pesos que cuestan las PASO, y luego otra cifra parecida en la general de octubre. 


A pesar del gasto, el dato resultó un alivio para la oposición sanjuanina, que viene pensando en reeditar la gran interna que armó Roberto Basualdo en 2013, cuando lograron colar a Eduardo Cáceres por primera vez en una banca de la Cámara de Diputados de la Nación. Han pasado algunas cosas desde ese año, que bien vale la pena marcar: aquélla vez compitieron cinco listas bajo el frente Compromiso Federal, cada una de ellas lideradas por Enrique Conti, Fabián Martín, César Jofré, el propio Cáceres y Mauricio Ibarra. Rodolfo Colombo fue tercero en la lista de Conti, una curiosidad teniendo en cuenta el pensamiento de ambos. Martín estuvo secundado por Paola Miers, la abogada pañuelo celeste del bochorno, quien intentó interrumpir un aborto legal y luego debió responder ante esta Justicia católica y aún leguleya, que la hizo zafar de responsabilidades.

Marcelo Orrego, Diputado Nacional


Además de sus múltiples vaivenes políticos y de que hoy es asesor del intendente peronista Fabián Gramajo, Jofré tenía en su lista al excomisario Juan Carlos Turón, quien al año siguiente sería detenido acusado de delitos de Lesa Humanidad por haber sometido a torturas a dirigentes políticos y estudiantiles antes y durante la última dictadura militar. Turón sigue esperando sentencia. Cáceres llevó en su lista de 2013 a Gimena Martinazzo, quien el año pasado lo denunció por violencia de género; causa judicial que tiene a mal traer actualmente al legislador. Además, esa denuncia terminó por fracturar el PRO sanjuanino, hoy liderado por el diputado Enzo Cornejo. Ibarra fue escoltado por Florencia Peñaloza y Wbaldino Acosta hijo. Ibarra hoy es dirigente del Frente de Todos y Peñaloza es la única integrante del Bloque ConFe Somos San Juan de la Cámara de Diputados, pero juega para el oficialismo sanjuanino, como todo mundo sabe. Como se verá, pasaron algunas cosas y muchos que fueron votados para estar en la vereda de enfrente, ya no están en ese lugar o directamente no están. Quizás no aparezcan esos mismos nombres en las listas de este año, o quizás sí, pero no viene mal recordar que son alianzas pensadas en votos y no uniones ideológicas.


Martín no pudo ni puede ocultar sus diferencias con el macrismo, sobre todo el nacional, aunque por estos días su discurso se entibió bastante, seguramente viendo que tendrá que volver a ponerse la camiseta amarilla cuando vaya a golpear las puertas de sus vecinos. Deberá exhibir su mejor cara. Marcelo Orrego es otro ejemplo de pensamiento cambiante y estrategia gastada. El exintendente y actual diputado nacional no quiere saber nada con Cáceres, pero sabe que los contactos de su compañero de banca en CABA lo obligarán a permitir, como jefe de Con Vos, que Cáceres compita en una interna con el resto de los partidos de ese frente. No lo quiere, no se saca fotos con él, no quiere viajar en el mismo avión, pero le tendrá que permitir competir porque de eso dependerá, seguramente, el financiamiento de la campaña en San Juan. Si no es Cáceres porque no puede sacarse de encima las esquirlas del escándalo, será alguien más del PRO, que seguramente pondrá el rubio, ya que Cornejo difícilmente pueda impulsar algún candidato propio. Otro tanto pasará con Conti, si es que el bloquista disidente define volver a participar del armado. Conti sí es macrista y no tiene problemas en decirlo, pero difiere bastante con las estrategias que viene marcando Orrego en el frente y mucha gente ya lo sabe, o lo sospecha. 


Más allá de esas diferencias ideológicas y de que el tiempo va cambiando el rumbo de cada uno, el lector debe saber que la estrategia que está por usar la oposición sanjuanina es lo más parecido a la famosa y nunca bien recibida Ley de Lemas, donde todos los sublemas computaban votos para el lema principal, y terminaba ganando el lema que armaba mayor cantidad de sublemas. Es decir, los votantes terminaban eligiendo al jefe del lema, por más que no lo votaran. El que gane la interna termina llevándose algo (poco o mucho dependiendo de los protagonistas), de los sublemas o miembros de la interna en la que participaron. Lamentablemente la Ley de las PASO se fue desvirtuando y los partidos terminaron usando ese recurso para colectar interés electoral y, potencialmente, votos en la elección general. La idea siempre fue buena: que los nombres no se elijan entre dos en una habitación sin democracia alguna, pero la práctica modificó ese objetivo y hoy los segundos frentes partidarios suelen hacer gala del uso de los recursos del Estado para juntar votos. Podemos volver a ver a Jofré con Orrego o Martín, o a Cáceres con un aliado de Martinazzo. No depende de lo que piensen, sí de lo que necesiten.