Otra figura relevante en el firmamento del tango argentino, que en su momento alcanzó gran popularidad y que hoy ha caído en un olvido casi total, es Sofía Bozán, prima hermana de Olinda, otra destaca actriz de cine y teatro. Su verdadero nombre era Sofía Isabel Bergero, llegando al mundo en Montevideo en noviembre de 1898, para fallecer en Buenos Aires en julio de 1958. Sofía tomó el apellido artístico de su prima, ya famosa por ese entonces, formando parte del coro en compañías de teatro musical hasta que logró integrar un grupo artístico de gran renombre conducido por actores de la talla de Enrique Muiño y Elias Alippi, verdaderos proceres de nuestro cine y teatro.
Con ese grupo de alto nivel comenzó su carrera de cancionista, estrenando el tango "Canillita" y caminando el escenario mientras cantaba para dialogar con el público intercambiando bromas, estilo que se fue popularizando tomando como base la "cachada" algo sobradora que caracteriza a nuestra fauna porteña, casi siempre en lenguaje lunfardo y cuya máxima expresión, siempre dentro de las intérpretes tangueras que actuaban en el vaudeville rioplatense, fue sin dudas Tita Merello, quien supo pulir el estilo caracterizado por Sofía Bozán para llevarlo hasta los más altos niveles estelares sin hacerle perder su trasfondo popular y arrabalero.
Fue en 1927 cuando alcanzó los mayores niveles de popularidad, tanto que numerosos autores le hacían llegar sus creaciones para que Sofía las estrenara, convencidos de que así aseguraban su inmediato éxito. De este modo fue la primera en presentar al público verdaderas creaciones como "Aquel tapado de armiño", "Haragán" y "Un tropezón", intercambiando ocurrencias con el público porque cantaba como quien hace un monólogo frente a la platea.
Su siguiente éxito lo obtuvo en 1930-31 acompañando a Garlos Gardel y la orquesta de Julio de Caro a Madrid y a París, para actuar en salas de teatro y, de paso, filmar en la Ciudad Luz una película con el Zorzal y Pedro Quartucci que se llamó "Luces de Buenos Aires", en la cual cantó dos tangos. De regreso en Buenos Aires se incorporó casi exclusivamente al elenco del famoso Maipo, donde estrenó nada menos que "Cambalache", el tango más emblemático de Discépolo. También el cine la tuvo como actriz.
Lamentablemente son muy pocas las grabaciones de la "Negra" Bozán que hoy podemos encontrar, siendo además muy raro que en alguna radioemisora se acuerden de pasar cada tanto uno. Recordamos de ella que fue una cantante-actriz picaresca sin llegar a lo grosero, sabiendo separar lo canyengue de lo guarango tanto como lo cómico de lo obsceno, algo que hoy en día nos puede resultar extraño ante tanta grosería que vemos o escuchamos en televisión y teatro.
