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EDITORIAL

La reforma de la Carta del BCRA

El Poder Ejecutivo apunta hacia una fuerte intervención de la autoridad monetaria en las entidades financieras.
Por Redacción Diario de Cuyo 7 de marzo de 2012 - 00:00

El proyecto de ley que el Poder Ejecutivo envió al Congreso para modificar la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), elimina la relación entre reservas internacionales y Base Monetaria y supone una fuerte intervención de la autoridad monetaria en las entidades financieras.

La reforma propuesta elimina también la obligación que tiene la entidad respecto a la comunicación de una meta de inflación y la confección de un Programa Monetario con metas de agregados monetarios. Entre las principales modificaciones se destaca el pasar del objetivo único de preservar el valor de la moneda a un triple mandato. Se incorporan la estabilidad financiera y el desarrollo económico con equidad social y modificaciones destinadas a eliminar "resabios de la convertibilidad”, incluyendo la Ley de Convertibilidad N¦ 23.928 y modifica la obligación de mantener una relación entre la base monetaria y las reservas internacionales. El Directorio deberá definir el nivel de reservas que garantice el normal funcionamiento del mercado cambiario tomando en consideración la evolución de las cuentas externas. Y faculta a la autoridad monetaria a regular y a orientar el crédito a través de las instituciones del sistema financiero, de forma tal de "promover la inversión productiva de largo plazo”.

El Banco también podrá regular las condiciones de crédito, en términos de plazos, tasas de interés, comisiones y cargos y orientar su destino -cuando este le parezca necesario- por medio de encajes diferenciales y otros mecanismos. Se potencia el rol de la Superintendencia de Entidades Financieras y Cambiarias integrando sus funciones más estrechamente con la política monetaria "en línea con lo que es la experiencia internacional reciente”. De esta forma se concentran en el Directorio de la institución algunas decisiones referidas a la política monetaria y de estabilidad financiera, para incrementar la eficiencia de la gestión y la supervisión.

Aunque el relato oficial indica que el rol ampliado del BCRA busca impulsar la producción y el empleo, el Gobierno nacional está pagando el precio de no tener un plan económico articulado y explícito. Lo reemplaza con invocaciones de "profundizar el modelo”, "sintonía fina” o "controles para todos” que sólo aumenta la incerteza y frena las inversiones.

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