Luego de varios años de aplicar con éxito el estacionamiento medido en nuestra ciudad, es pertinente hacer una evaluación del sistema para corregir las fallas que se observan, según la experiencia de los usuarios y autoridades municipales. Es decir, ordenar el tránsito pasivo como un servicio que no represente una molestia al automovilista.
Es necesario reconocer que se han cumplido los objetivos del estacionamiento ordenado con más lugares gracias a una mayor rotación y disponibilidad de lugares con lo cual se alcanzaron los niveles de seguridad vial pretendidos por la modernización del funcionamiento medido. No obstante los mejores propósitos proyectados en su implementación han quedado ciertas fallas que se rescatan del contexto de situaciones que el usuario tiene que pasar y que no puede eludir o advertir al momento de ser reconocido como consumidor de tal servicio.
Estas se desprenden de los propios objetivos trazados por la organización que implementó, regula y entiende sobre el estacionamiento medido. Entre las que se pueden señalar, como de mayor inconveniente y problemas que aquejan al usuario y que se extraen de la misma realidad, se destacan la falta de comodidad para estacionar en horas pico, encontrar lugares y las distancias a recorrer. También la escasa capacidad de espacios para el automovilista común por los lugares ocupados por edificios públicos, bancos, descarga de mercaderías y contenedores de residuos, a los que se suman los accesos domiciliarios, e impedimentos constantes por trabajos en calzadas y veredas.
Por otra parte el usuario en múltiples ocasiones es sorprendido por la falta de tarjetas y por consiguiente la búsqueda de los lugares de expendio, no siempre al alcance del automovilista, en particular en las zonas periféricas donde rige la obligatoriedad de colocar el comprobante. La falta de cambio del comerciante al momento de adquirirlas son hechos menores pero también incómodos si se presentan en momentos de urgencias por trámites en oficinas públicas, juzgados o cuando hay que estacionar en las inmediaciones de centros asistenciales. No siempre se dispone de espacio para llevar a un enfermo o esperar el alta de pacientes internados.
Son casos que merecen ser resueltos con flexibilidad, como todo lo que lleve a la perfección de un modelo reconocido por su eficiencia.
