Tres vacunas indispensables, pero prohibitivas para los sectores más vulnerables de la población por su alto costo, han sido incorporadas al calendario oficial, según el anuncio formulado por la Presidenta de la Nación el miércoles último, con el propósito de ampliar la equidad social en prevención sanitaria. Con la vacunación gratuita y obligatoria contra la varicela, el rotavirus y en meningococo, la Argentina dio un paso significativo a la altura de las naciones desarrolladas en materia de salud pública.

El rotavirus es la causa más frecuente de diarrea en niños de menos de dos años en todo el mundo. En nuestro país provoca más de 300.000 casos anuales, causando graves cuadros de deshidratación que obliga a la internación. Se encuentra muy extendida en el NEA y NOA argentino, en el conurbano bonaerense, y en las zonas marginales. Por su parte la varicela es una enfermedad extremadamente contagiosa, de manera que si un chico que no está vacunado y toma contacto con otro con varicela tiene un 95% de riesgo de contagiarse. Y si afecta a niños inmunocomprometidos, la enfermedad es muy grave, por lo que se requería esta vacuna muy necesaria y al alcance de todos.

La tercera vacuna incorporada al calendario nacional, contra el meningococo, está destinada a cubrirá la inmunidad en cuatro tipos de virus, principales causantes de meningitis, grave enfermedad con un 10% de mortalidad entre quienes la padecen y afecta a un 20% en las zonas marginales, además de las discapacidades que acarrea y debe hacerse cargo el hospital público.

Queda ahora la implementación de una campaña para que la distribución y la aplicación llegue a toda la población vulnerable con debida información.