A pocos días de iniciarse el receso escolar invernal, que evitará al menos por dos semanas que alumnos y docentes de diferentes escuelas soporten en las aulas las bajas temperaturas de la temporada, se hace necesario un urgente relevamiento para determinar las reales condiciones en que se encuentran los edificios escolares. Esta tarea debe alcanzar especialmente a las escuelas de zonas rurales o semirurales, a fin de establecer qué tipo de calefacción poseen y asegurar las condiciones apropiadas para que los niños asistan a clases, evitando el ausentismo por el frío intenso.

En los últimos días ha trascendió por el comentario de docentes, padres y alumnos, que hay un elevado porcentaje de escuelas rurales que están soportando las consecuencias de no contar con un buen sistema de calefacción. Son numerosos los casos en los que la calefacción eléctrica o a gas, por su precariedad, no alcanza a ambientar las aulas, fundamentalmente en las primeras horas de la mañana, lo que incide negativamente en el proceso de enseñanza y aprendizaje, al provocar que los niños se desconcentren y no logren asimilar los conocimientos que los docentes pretenden impartir.

En las escuelas más antiguas y alejadas de los centros urbanos, los precarios y obsoletos sistemas eléctricos provocan en reiteradas ocasiones que no se puedan utilizar las estufas u otros tipos de calefactores que utilizan electricidad. Por otra parte, bien conocido el problema de abastecimiento de gas que hay en todo el país, lo que también está afectando a las escuelas que cuentan con los denominados "zepelin”, que son abastecidos directamente por la empresa distribuidora de gas envasado, con algunos retrasos. Entre los establecimientos que afrontan con mayor dureza el problema de la falta de calefacción están los que funcionan bajo la modalidad de jornada completa, que requieren durante más horas este recurso, además de necesitar electricidad o gas para la elaboración de los alimentos.

El período de receso invernal debería ser utilizado para optimizar esos sistemas comenzando, lógicamente, por las escuelas más necesitadas, considerando el pedido que las distintas comunidades educativas han efectuado a sus directores y el que éstos a su vez, han formulado al área de mantenimiento del Ministerio de Educación. El objetivo es que cuando los niños vuelvan a clases encuentren ambientes en mejores condiciones para el desarrollo del aprendizaje.