La dinámica educativa tiende a optimizar la enseñanza a través de la modernización de los programas, la incorporación de la informática y una diversidad ítems curriculares para desarrollarlos en el aula. Esto hace que en el mundo se tienda a eliminar las tareas que se le asignan al alumno de la escuela primaria para que las resuelva en su casa, es decir circunscribir toda la actividad al ámbito escolar. Sin embargo un estudio sobre el rendimiento de chicos latinoamericanos en la escuela primaria parece señalar lo contrario.
Según la investigación de la Universidad Autónoma de Madrid, en una muestra de 5.603 niños que asisten a 98 escuelas situadas en Bolivia, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, España, Panamá, Perú y Venezuela, los deberes que los docentes ordenan para la casa mejoran el rendimiento escolar como "valor agregado” muy positivo. De acuerdo a la experiencia con docentes, estudiantes y familias, junto con pruebas de rendimiento previo y final en Lengua y Matemáticas, por ejemplo, la tarea en casa funciona muy bien si los resultados son revisados y corregidos en el aula; más si hay una asignación diferenciada para aquellos niños con menores desempeños. Es decir, los padres son un aporte valioso si respaldan el modelo.
Para los analistas de la universidad española, la clave está en que las tareas para la casa se incorporen en la dinámica del aula de forma habitual, como un elemento más, de manera que sean una herramienta útil para incrementar las oportunidades de aprendizaje, sobre todo si el docente encarga los trabajos en función del nivel de cada estudiante. Claro que la familia deberá integrarse responsablemente a este requerimiento.
