Córdoba es el segundo distrito electoral del país, y el hecho que la elección haya sido siete días antes de las primarias nacionales y obligatorias, dieron especial repercusión a los resultados. Además, presenta un acentuado electorado diversificado en zonas o sectores; en 2007, fue la única provincia en que ganó Roberto Lavagna y en 2009 los resultados tampoco fueron muy favorables al oficialismo nacional.

José Manuel De la Sota trató en todo momento de presentarse como candidato del justicialismo sin definir con precisión su distancia con la Presidente, dejando entrever que no se alineaba con el Gobierno nacional, sino bajo algunas condiciones.

Astuto y perspicaz supo elegir como candidata a la Vicegobernación a Alicia Pregno, intendente de Laboulaye, que en 2008 adoptó una posición activa contra la resolución 125, rechazando la candidata que pretendió imponer la Casa Rosada. El discurso de De la Sota, tras su victoria, buscó evitar compromisos futuros. "A la Nación le decimos: cuenten con Córdoba para unir y no para dividir. Para la construcción de un federalismo en serio. Para resolver los problemas, no para crearlos artificialmente. Para mirar al futuro y no sólo al pasado. Con memoria, sí, pero sobre todo con mucha imaginación”, dijo en un claro intento de diferenciarse del kirchnerismo, que no tuvo candidato en esta contienda.

Para el oficialismo nacional, Córdoba, junto con Santa Fe y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, completa la terna de elecciones provinciales en distritos grandes, cuyos resultados eran previsibles. En dos ya eran gobierno, los socialistas en Santa Fe y el PRO en la Ciudad Autónoma. En Córdoba, De la Sota no está tan alejado de responder al Gobierno nacional.

Puede argumentar a su favor que de las diez elecciones provinciales realizadas, en nueve han ganado los oficialismos alineados o no con la Casa Rosada. Sólo en la primera, Catamarca, perdió el gobernador que iba por la reelección. Así pues, frente a las elecciones primarias del próximo domingo, queda en claro que en los distritos pequeños predominará el kirchnerismo y en las provincias con un caudal electoral importante como Buenos Aires y Córdoba tendrán resultados mejores.

De ahí que resulte decisivo lo que acontezca en la provincia de Buenos Aires, donde está el 40% de los votos del país. En este caso los resultados de este distrito serán decisivos para ganar en la primera vuelta o si no, ir al balotaje.