La vigésima sexta edición del encuentro internacional de mini-hockey sobre patines que lleva el nombre del fundador de este diario, y dará comienzo mañana en San Juan con la participación de más de 500 chicos, sigue asombrando a los especialistas en esta disciplina deportiva. En esta oportunidad se han superado las expectativas con la presencia de equipos extranjeros y de diferentes provincias, atraídos por una competencia anual de 42 equipos que disputarán la preciada Copa Challenger durante una semana en la Unión Deportiva Bancaria.

La trascendencia de este encuentro infantil lleva a la reflexión sobre la importancia de la actividad deportiva en el niño y la posibilidad que les brindan las instituciones deportivas, municipios, entidades comunitarias y clubes de barrio convertidos en un auténtico semillero de actividades físicas y recreativas, que para muchos llegarán a situarse en figuras trascendentes en la adolescencia en la amplia gama del deporte profesional.

Pero lo que importa son los comienzos porque al ingresar los chicos en el mundo del deporte, las ventajas de integrarse más socialmente y la ayuda a adquirir valores fundamentales, además de asegurarse el correcto desarrollo de sus cuerpos, son ventajas de un crecimiento correcto. Por ello la importancia que le dan los planes educativos a la recreación física, donde el deporte infantil ocupa un sitial privilegiado.

Por encima de todo debe ser el niño, dentro de unos límites, el encargado de elegir el deporte o deportes que va a practicar. Por lo general, tu hijo querrá practicar un deporte en concreto influenciado por sus amigos, los medios de comunicación, el entorno que le rodea, etc. El ejercicio regular favorece el buen desarrollo físico y mental de los niños.

Sin duda el deporte introduce al pequeño en la sociedad, le enseña a seguir reglas como parte de la convivencia al frenar impulsos excesivos o bien superar la timidez, según los casos, y fomentará en el niño la necesidad de colaborar por encima del individualismo además de reconocer, aceptar y respetar al que sabe más que él. Para eso, el chico debe practicar el deporte que le guste, no el indicado por sus padres o un profesor. El éxito de la participación estará en adaptar la disciplina a la realidad de cada uno. Y, fundamentalmente, estimular el deporte en la niñez desde el basamento de la organización comunitaria.