En efecto, si Trump es electo candidato republicano para las elecciones presidenciales de noviembre, como todo parece indicar, y resulta derrotado por la probable candidata demócrata Hillary Clinton, será en gran medida gracias al voto latino.
Según un sondeo de Latino Decisions a nivel nacional entre 2.200 votantes latinos registrados, un impresionante 87% de los hispanos tienen opinión desfavorable de Trump.
El apoyo a Trump entre los votantes latinos ha venido cayendo desde el 16 de junio del 2015, el día en que anunció su candidatura y dijo que la mayoría de los mexicanos son ‘violadores’ y que ‘traen las drogas y el crimen’ a Estados Unidos.
Su retórica contra los mexicanos influida tal vez por su fallido proyecto de negocios en Baja California, México, en 2008, se ha intensificado aún más.
A pesar de que se le ha explicado miles de veces que su afirmación de una supuesta avalancha de indocumentados es inexacta, según el Censo que muestra que el flujo de mexicanos ha disminuido significativamente desde 2008, Trump repite su relato alarmista en sus discursos. Su audiencia aplaude a rabiar las diatribas de Trump contra los mexicanos, pero hay que recordar que le ha estado hablando a votantes republicanos conservadores que votan en las primarias. En una elección general, no será lo mismo.
El voto latino será esencial en las elecciones de noviembre. Se proyecta que el porcentaje a nivel nacional se disparará del 3,9% en 1992 a cerca del 10% en 2016, según un estudio de la Universidad de Nueva York y CNN. Más importante aún, los latinos están concentrados en los 10 estados con el mayor número de votantes: Arizona, California, Colorado, Connecticut, Florida, Nueva Jersey, Nuevo México, Nevada, Nueva York y Texas.
Clinton está teniendo mucho más éxito que Trump entre los hispanos: el 61% a nivel nacional tiene opinión favorable de Clinton, mientras que sólo el 9% es favorable a Trump. Entonces, ¿cómo puede ganar Trump sin el voto latino? Sus partidarios afirman que compensará su escasez de votantes latinos atrayendo a millones de personas que no han votado en elecciones recientes. Estos potenciales votantes están entusiasmados con la campaña populista-nacionalista de Trump con su lema ‘Estados Unidos primero”.
‘El Partido Republicano ha subido un 70% con respecto a cuatro años atrás”, se jactó Trump el 26 de abril tras ganar las primarias en Pennsylvania y otros cuatro estados, refiriéndose a la cantidad de votos en las primarias. Estos nuevos votantes impulsarán a Trump a la victoria, más allá del voto latino, dicen sus partidarios.
El argumento de Trump de que está atrayendo cifras récord de republicanos es cierto, pero también lo es que la cantidad de votos demócratas ha aumentado. De acuerdo con el Pew Research Center, la asistencia republicana a las primarias de este año aumentó un 7,5% con respecto a 2012, mientras que los demócratas aumentaron 5,4 puntos porcentuales.
