La expansión de la pandemia nos permite una observación general y detectar algunas rarezas significativas. Una advertencia: se excluirá a China por no tener gobierno democrático con prensa independiente, regir la censura y publicar datos tardíos, escasos y poco confiables. Sobre China existe más de una sospecha, sobre todo por el asombro de que la casi totalidad de sus países limítrofes o algunos muy cercanos como la ciudad altamente cosmopolita de Hong Kong, parecen haber quedado limpios como si hubieran permanecido dentro de una burbuja. De ahí a imaginar una guerra biológica media un trecho largo pero hay que reconocer que esta situación despierta preguntas que hasta ahora no han tenido respuesta. Desde los espías del MI6 inglés hasta escritores como Mario Vargas Llosa han denunciado que China habría ocultado la enfermedad hasta que su conocimiento fue inevitable, esto suele ocurrir con todas las dictaduras. Algo igualmente curioso son los datos de Corea del Norte, donde la pandemia parece haber pasado de largo como en una falsa Pascua. Un repaso de la cantidad de muertes en proporción a los habitantes de cada país, nos deja a la zona Europa al frente del mundo ya que lamenta el privilegio de tener los 10 índices más altos. Sorprende por ser el continente con mejor standard de vida, uno de los más elevados ingresos por habitante y se supone que uno de los más prolijos sistemas de higiene, alimentación, salud y previsión social. Deja de sorprender cuando se recuerda que es también el lugar más visitado del mundo al punto que algunos de sus países prácticamente viven del turismo. Es, posiblemente junto a New York en USA, una especie de shopping del planeta, centro de la moda y el diseño y por consecuencia también del tránsito de mercaderes de todo el orbe. Vayamos al grano. Tiene poco sentido analizar la cantidad total de casos registrados o muertes sin poner al lado la cantidad de habitantes. Es obvio que donde haya más habitantes, la cantidad tenderá a subir y cuando haya menos a disminuir. El caso que presenta más estrépito es el de España, que se ubica cómodamente en el primer lugar con 20.000 muertes para un país que tiene unos pocos más habitantes que Argentina, 47 millones según su censo del año pasado contra nuestros 45. Aquí van casi 130 muertes (al cierre de esta nota) para una población similar aunque más distribuida geográficamente. Algo parecido sucede con Italia, 23.000 fallecidos para una población apenas superior a los 60 millones, Francia con 18.600 muertos y 67 millones de habitantes o el Reino Unido con 15.400 fallecidos y otros 67 millones de habitantes. Situación extrema es la de Bélgica con 4.837 muertos para 11 millones de habitantes, del otro lado está Alemania con 3.890 muertes para una población superior a los 83 millones, es decir, más habitantes pero muchos menos muertos que Italia, España. Reino Unido, Países Bajos o Bélgica. Estamos lejos para abrir un juicio certero pero es posible que haya diferencias grandes en los sistemas de emergencia para la salud, lentitud de los gobernantes para actuar, subestimación del problema o impericia para la aplicación de medidas. Alemania termina de anunciar que comenzará a buscar que la economía vuelva a la normalidad desde la semana próxima. Tampoco están bien Suecia y Suiza, tenidos por nosotros como símbolo de orden y disciplina así como de la eficiencia de su sistema de salud. Algo parecido ocurre al analizar al Reino Unido, tomado junto con Canadá como ejemplos de salud pública, donde todo es gratuito. Estados Unidos lleva 31 mil muertes, pero vale tener en cuenta que su población asciende a 330 millones, para igualar su índice con España, USA debería llevar 120 mil fallecidos. Allí el centro del problema está en New York, la ciudad que nunca duerme, la que está al tope de la colina, aquella en donde lo que se logra se puede lograr en todo el mundo como se escuchó cantar a Liza Minelli o Frank Sinatra y la cuna del actual presidente Donald Trump. Los casos más trágicos que pasaron a formar parte de esta inédita historia están en dos Cruceros, el Diamond Princess y el Coral Princess, donde las cifras meten miedo a viajar por esa vía. Si habrá alguna enseñanza para el futuro será que esas empresas deberán modificar drásticamente sus protocolos de abordaje. Como casos curiosos están la República de San Marino, que para esta nota fue incluida en Italia, pero que individualmente asombra por sus altos porcentajes tanto para infectados como para muertos, siendo un distrito tan pequeño. También en Italia, en Roma, el Estado Vaticano registraba cero casos. A diferencia con nuestras Islas Malvinas o la chilena Isla de Pascua, la Plaza de San Pedro es visitada a diario por miles de devotos católicos o simples paseantes. La situación insular, no parece ser una medida, porque Saint Martin o Antigua y Barbados sufren como los peores. Sospechoso sería el caso de África si no tuviéramos en cuenta que en ese continente, al menos en algunos países, la vida parece valer menos. No se lleva la cuenta con la prolijidad de aquellos estados donde el sanitarismo se ha instalado hace muchas décadas y las estadísticas se hacen indispensables para diseñar las políticas públicas. Nunca supimos la verdadera cantidad de muertes por Sida. Mirando el globo terráqueo y los distintos colores con que se están marcando a los más afectados y a los menos, si se creyera en la precisión de las cifras, uno podría concluir que es como una especie de guerra al revés, en la que triunfan los más débiles sobre los más fuertes. Casi toda África, gran parte de Asia y Sudamérica con las excepciones de Ecuador y Brasil están rindiendo bien el examen mundial. El norte desarrollado, industrial, financiero y tecnológico muestra severas debilidades y profundas heridas frente a este atacante infiltrado que, a diferencia de los topos de la guerra de civilizaciones que anticipó Samuel Huntington, no necesita ni ser kamikaze ni siquiera saber que está atacando. El virus es acarreado ingenuamente por visitantes que calzan gorras o sombreros y portan cámaras de fotos como aquellos llamados "idiotas útiles" del pasado.
