Recientemente el tribunal internacional de la Haya, dictó una resolución sobre una controversia marítima entre Chile y el Perú. Más allá de los resultados para uno u otro país, lo importante es ver como los países latinoamericanos, resuelven sus controversias en forma civilizada y al amparo de la razón, las ideas y el debate.

Los pueblos latinoamericanos tenemos problemas comunes que resolver. La delincuencia, corrupción, concentración económica, colusión empresarial, subdesarrollo, inequidad, contaminación, etc, son males endémicos que afectan en mayor o menor medida a todos nuestros países por igual. Hay veces que manos interesadas promueven sentimientos patrioteros chovinistas, con el ánimo de que olvidemos los verdaderos problemas que nos aquejan.

Chilenos, argentinos, peruanos, uruguayos y todos los pueblos de está America nuestra, seguiremos con nuestros problemas de siempre, sino elevamos la mirada más allá de nuestras fronteras. En este S XXI de Facebook, google e integraciones globales varias, las pequeñas rencillas de antes, no tienen lógica ni razón de ser. Los acuerdos comerciales entre países deben profundizarse y convertirse en acuerdos de los pueblos. En nuestra macrozona de Coquimbo y San Juan, hemos dado un paso adelante gracias al proyecto del túnel de Agua Negra.