El tratamiento de residuos urbanos está posibilitando en San Juan una actividad económica en la que participan numerosas familias.

En un encuentro virtual organizado por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, se reflexionó sobre el rol social de las recuperadoras urbanas, las mujeres como promotoras ambientales y los cruces entre reciclado e inclusión social. Se trató de un conversatorio para vincular la política ambiental y el enfoque de género, promovido por el organismo nacional junto al Consejo Federal de Medio Ambiente (Cofema) y la Administración de Parques Nacionales. En la ocasión se contó con la participación de Susana Izaguirre, cartonera feminista, presidenta de la cooperativa Las Madreselvas, e integrante de la Mesa Nacional de Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores y de Julia Mancini, responsable del Programa de Economía Circular del Organismo Provincial para Desarrollo Sostenible de la provincia de Buenos Aires (OPDS) y especialista en la materia.

Durante el encuentro se resaltó la importancia sobre este tipo de actividades no solo en términos de desarrollo sostenible, sino para concientizar y sensibilizar más a todos los sectores en las necesidades y los aportes que se hacen desde las cooperativas, desde el Estado, y reconocer la labor y el trabajo que se realiza en este ámbito en todas las provincias, incluyendo San Juan donde se cumple una destacada labor en las distintas plantas de tratamiento distribuidas en toda la provincia.

Entre otros conceptos se dijo que hace falta más educación ambiental para poder concientizar y que cada una y uno pueda colaborar en la materia desde su lugar, tanto individual como colectivamente en forma pública o privada.

Durante la charla, se abordaron diferentes aristas sobre la economía circular, como modelo económico que tiene filosofía sobre la naturaleza como sostén de las sociedades, que promueve la diversidad y piensa en sistemas donde todos dependen del otro para subsistir. Además, resaltaron la importancia de las recuperadoras urbanas, mujeres como promotoras ambientales, y el progreso en términos de género y de trabajo a partir de la creación de las cooperativas, donde se pudieron organizar. En ese marco se dijo que costó mucho romper el mito de que el hombre es el único pudiente de hacer las cosas en esta actividad.

Por otra parte fue resaltada la importancia de generar espacios de diálogo con perspectiva de ambiente y género, además se explicó la función de la economía circular como modo de producción y consumo, ya que es un modelo económico que permite una alternativa al modelo de desarrollo extractivista y patriarcal. En ese sentido, remarcó la necesidad de de construcciones para mutar de pensar lineal a pensar circular, ya que sin naturaleza no hay sociedad.

 

Por Nuevas Energías Online
newsletter@revistanuevasenergias.com
Fuente Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable