Se conmemora hoy el Día Internacional del Cáncer Infantil. La Fundación Flexer, que nació en Argentina con el fin de asistir a niños con cáncer, informó que el 80% de los pacientes no son diagnosticados o no tienen acceso al tratamiento adecuado, lo que provoca ‘muertes innecesarias’. En un comunicado de enero pasado, la entidad señaló además, que en la Argentina se diagnostican unos 1.200 casos de cáncer infantil por año y que el 70 % se cura si accede al diagnóstico temprano, al tratamiento adecuado, a un buen estado nutricional, como así también a una red de apoyo social y emocional.

El cáncer es una enfermedad que plantea para el paciente que la padece una lucha larga, cruel y la mayoría de las veces desigual. Pero si es un proceso doloroso para los adultos, que se supone tienen capacidad para poder entender lo que les está pasando, cuanto más lo es para los niños o los adolescentes, porque cambia su vida y sus expectativas radicalmente ante una enfermedad que requiere un tratamiento complejo, que puede ser difícil o puede dejarles secuelas muy serias.

Un punto muy importante sería la prevención que, sobre todo en pediatría, debe ser lo más constante posible, incluso si los pequeños parecen gozar de buena salud, porque para ellos no existen todavía programas de detección precoz del mal, como ocurre en el caso de los adultos con los exámenes de Papanicolaou, mamografías o colonoscopías.

También debe ser conocido por la comunidad que los tratamientos a niños y adolescentes exigen equipos multidisciplinarios especialmente capacitados en ese rango etario, ya que siempre es difícil explicarles a los chicos por qué tipo de tratamiento deberán pasar. Por ello, los especialistas aconsejan decirles siempre toda la verdad, para que comprendan qué clase de afección padecen y para que puedan cooperar de buena voluntad sabiendo que todos estarán dispuestos a su alrededor para ayudarlos a mantener la escolaridad y el vínculo con sus amigos y con los juegos, es decir, aquellas cosas que son muy importantes para ellos y su vida de relación.

Los altos índices de curación son los que alientan a las personas comprometidas con la necesaria difusión de estos temas para continuar con una lucha que debe ser diaria.

Es imprescindible que los padres de los chicos que padecen esta enfermedad y demás familiares puedan recibir el apoyo y la capacitación imprescindibles para atravesar ese momento tan especial con una buena red de contención.