El líder del Pro, Mauricio Macri, derrotó a su rival kirchnerista Daniel Filmus, logrando retener la Jefatura de Gobierno porteño por otros cuatro años, en tanto el Frente para la Victoria sumó otra caída electoral, luego de Santa Fe donde quedó tercero.
Se trata de hechos que, aunque no anticipan el resultado de la elección presidencial del 23 de octubre, han logrado cambiar el clima político. Ahora comienza a plantearse, no obstante que muchos analistas aseguraban un triunfo de la presidenta, la posibilidad de una victoria de la oposición, y resulta paradójico que el ganador de las últimas semanas no es candidato ni presenta un candidato presidencial. Sus postulantes a diputados nacionales tendrán que recurrir al complejo corte de boleta, no sólo el 23 de octubre, sino también en las internas obligatorias del 14 de agosto, en la mayoría de los distritos.
Este escenario comienza a plantear algunos interrogantes respecto a si Macri va a usar su poder como elector, y en caso de hacerlo a quién favorecerá. Aunque los votos no se transmiten de modo automático, el apoyo de un dirigente político a otro puede jugar un rol importante a su favor. Un ejemplo reciente lo demuestra, cuando Carlos Reutemann se pronunció a favor de Miguel del Sel, a sólo cuatro días antes de la elección santafesina.
El próximo domingo se realizarán las elecciones a gobernador de Córdoba, donde ninguno de los tres candidatos principales apoya al kirchnerismo. Los cordobeses del Pro se dividen entre quienes apoyan al candidato justicialista enfrentado con la Casa Rosada, José Manuel de la Sota, y el radical Oscar Aguad. Esos comicios quizás plantean las dos alternativas posibles que tiene Mauricio Macri si decide apoyar algún candidato a presidente: Duhalde y Alfonsín. Con el ex presidente tiene una relación de años: en 2002, el entonces primer mandatario le ofreció la candidatura a la presidencia, ofrecimiento que finalmente declinó. Con Ricardo Alfonsín, la relación es más dificultosa. En varias ocasiones el candidato radical dijo públicamente: "Mi límite es Macri".
Las elecciones primarias obligatorias no sólo serán una suerte de elección anticipada o una gran encuesta verídica, sino que también representará una especie de gran interna abierta a la oposición, donde el líder del Pro se puede ir presentando como el gran elector.
