Hoy, 15 de enero, se cumple un nuevo aniversario del natalicio de un gran hombre que ha marcado la historia. Se trata de Martin Luther King. Es bueno no olvidar y hablar de los buenos testimonios de vida a las generaciones jóvenes, para aprender de los que hicieron el camino de la vida antes que nosotros. Levantar los ojos y mirar aquellos que fueron luz para la humanidad nos ilumina en el aquí y ahora.
Nacido el 15 de enero de 1929, de un largo linaje de ministros bautistas, King creció en Atlanta en la época en que las leyes de Jim Crow hacían de la segregación y la discriminación, una realidad cotidiana para los negros en el sur. Tanto es así, que a los 13 años tuvo que ceder su asiento en un autobús a un pasajero blanco. King asistió al colegio universitario Morehouse en Atlanta, donde llegó a ver la religión como un poderoso catalizador para el cambio social. Recibió su doctorado de la Facultad de Teología de la Universidad de Boston antes de regresar al sur, donde se desempeñó como pastor de la Iglesia Bautista de la avenida Dexter en Montgomery, Alabama.

La figura de Luther King tiene varias facetas. Fue un "activista pacífico”. Siendo pastor cristiano se anima a iniciar revoluciones pacificas llevando las pautas del evangelio de Jesús a un cambio social claro: terminar con la discriminación entre negros y blancos en Estados Unidos. Puso en acción el evangelio involucrando su propia vida hasta tal punto de recibir la muerte. Los santos obran así. Un verdadero testigo de la fe. Se animó a ir hasta las últimas consecuencias buscando el bien de los negros pero también de los blancos para que todos vivan como hermanos. 

 

Un hecho fundamental

El 1 de diciembre de 1955, un hecho fundamental hizo que cambiara su vida y la de millones de personas afroamericanas. Rosa Parks, trabajadora negra de 50 años, se negó a dar su asiento a un blanco en un autobús y fue arrestada. Según las leyes de entonces, los negros debían viajar en la parte trasera y estaban obligados a ceder el asiento a los blancos. King inicio un boicot de autobuses con la ayuda del Pastor Ralph Abernathy. Toda la población negra apoyó este boicot. King terminó arrestado durante este suceso y los blancos segregacionistas tiraron bombas incendiarias sobre su casa y la del pastor Ralph Abernathy. Duró 382 días y lograron que la Corte Suprema de los Estados Unidos en 1956 declarara ilegal la segregación en los autobuses, restaurantes, y otros lugares públicos.

Luther King merece ser releído y su testimonio más puesto a la vista de todos, especialmente en los ámbitos sociales, educativos y religiosos para re proponer qué es vivir en la verdad y como llevar a cabo transformaciones pacificas que ayuden al bien de todos. En tiempos de confusión y desconcierto estas piedras vivas de la historia nos siguen dando el mapa de ruta y el valor de seguir adelante sin bajar los brazos con objetivos claros y con voluntad firme. Los puntos firmes que nos enseña Luther King son muchos: vivir en paz, cultivar la verdad, buscar el bien común de todos, soldar grietas, darle valor a la palabra, enfrentar sin miedos los desafíos, el valor del coraje, respaldar la vida y las coyunturas en valores solidos que broten de una buena concepción del hombre y ser un predicador fundado en la propia vida.

 

 

Por P. Fabricio Pons
Parroco Santa Bárbara de Pocito