El déficit de agua dulce del planeta por los efectos de la contaminación y la expansión demográfica es un tema preocupante en los organismos vinculados a la salud, el medio ambiente, la alimentación y población de las Naciones Unidas. El achicamiento de las reservas de agua dulce se vincula también al cambio climático, el repliegue de los glaciales y ausencia de lluvias que alimentan acuíferos de superficie y subterráneos, con la secuela de las sequías que provocan estragos en diferentes lugares.

En este contexto se buscan soluciones por medio de la tecnología y una de ellas es la de desalinización del agua del mar para hacerla potable, como existe en los Emiratos Árabes y algunas islas del Caribe. Con estos antecedentes, se ha inaugurado una planta desalinizadora argentina para duplicar la provisión de Puerto Deseado, en tanto se prevé la habilitación de una segunda instalación en Caleta Olivia, también en Santa Cruz, en marzo próximo. Si se suma la pequeña planta de Pirámides, ya serán tres los suministros costeros atípicos del recurso vital.

Son emprendimientos inéditos en la Argentina, mediante la captación de agua del mar para desalinizarla mediante el procedimiento de ósmosis inversa, que separa los sólidos y luego, en varios pasos, remineraliza el líquido para mejorar el Ph o grado de acidez y agregar las demás exigencias de la potabilización. Todo este proceso no presenta daño ambiental ya que la salmuera vuelve al mar donde se diluye sin producir ninguna alteración del medio.

El proyecto impulsado por el Ente Nacional de Obras Hídricas y Saneamiento (Enohsa), ente del Ministerio del Interior, es un modelo para atender todas las necesidades de agua para consumo humano, animal y riego en áreas cercanas al mar con escasa o nula dotación de agua de superficie o subterránea. Si a los costos de bombeo y de proceso de desalinización se suma la utilización de energía eléctrica eólica, generada por los vientos patagónicos, la ecuación cierra exitosamente en cuanto a la sustentabilidad de un proyecto de muy bajo costo y alto rendimiento diseñado por argentinos.

Recordemos que la incesante búsqueda de agua en esa región dio lugar al descubrimiento del petróleo argentino, hace más de un siglo, podemos valorar hoy la inteligencia aplicada para mejorar las condiciones de vida.