Las presidentas de Argentina y Brasil ordenaron a sus respectivos cancilleres a intervenir en la grave crisis fronteriza entre Venezuela y Colombia, a fin de promover el diálogo entre ambos gobiernos y superar el conflicto por vía diplomática. La iniciativa de Cristina Fernández y Dilma Ruosseff, para impulsar una mediación entre Caracas y Bogotá se reclama ante la gravedad de una disputa que afecta a miles de familias obligadas a abandonar la zona limítrofe con sus pertenencias a cuestas en una crisis humanitaria sin precedentes.

El ofrecimiento de los cancilleres Mauro Vieira y Héctor Timerman, ante su par de Colombia, María Angela Holguín, el viernes último, y al día siguiente con la ministra de Relaciones Exteriores de Venezuela, Delcy Rodriguez, busca conocer más de cerca la situación y a la vez expresar la disposición de promover el diálogo entre los países enfrentados. Vieira y Timerman han expresado a las partes la importancia que asignan sus países a la unidad de la región y a la solución pacífica y negociada de las diferencias, pidiendo elevar esas inquietudes a los presidentes Juan Manuel Santos y Nicolás Maduro.

El conflicto fronterizo entre Venezuela y Colombia ha dejado de ser un entredicho aduanero y ya tiene dimensiones de escala internacional, por lo que se espera la intervención directa de los organismos multilaterales, como la OEA y las Naciones Unidas. Es más, la Fiscalía colombiana quiere demandar al venezolano Nicolás Maduro y a su cúpula militar ante la Corte Penal Internacional por delitos de lesa humanidad.

Sólo en lo que va de este año, alrededor de 3.800 colombianos han sido expulsados, deportados o repatriados desde Venezuela, más un número indeterminado de familias autoevacuadas. Los desplazados llegan en su mayoría a Cúcuta, ciudad colombiana donde se ha declarado el estado de emergencia frente al desborde de gente que busca refugio desde que el presidente Nicolás Maduro ordenara el cierre unilateral de la frontera. La crisis humanitaria será planteada hoy en Ginebra por la canciller colombiana ante el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y con el director de la Organización Internacional para las Migraciones. Es de esperar que la mediación que intentan Argentina y Brasil alcance el consenso por el bien de miles de seres desamparados.