La iniciativa de incluir en los paquetes de cigarrillos un mensaje salubre y una imagen de advertencia sobre el daño que provoca el hábito de fumar, representa un nuevo intento por lograr una disminución del número de adictos al tabaco, un flagelo mundial que desde hace varias décadas pretende ser controlado por entidades de bien público y de gobiernos, siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En nuestro país, este nuevo recurso está previsto en la Ley 26.687, "Regulación de la publicidad, promoción y consumo de los productos elaborados con tabaco”, en su artículo 7. De acuerdo a lo establecido las tabacaleras deben colocar un texto y una ilustración alusiva a los efectos nocivos de los cigarrillos de manera "legible, prominente y proporcional, dentro de un rectángulo de fondo blanco con letras negras”, procurando que el aviso ocupe el 20% de la superficie total del paquete o de la superficie que se utilice para promocionar las diferentes marcas.
Si bien esta ley fue sancionada el año pasado, recién ahora se puso en práctica y ya se observan los primeros envases con las inscripciones exigidas, las que expresan por ejemplo que "fumar causa cáncer” junto la imagen de un pulmón que simula ser un cenicero. Otros mensajes expresan: "Fumar causa enfisema pulmonar”; "Fumar causa adicción”; "Fumar causa impotencia sexual”; "Fumar causa enfermedades cardíacas y respiratorias”; "El humo de tabaco es causa de enfermedad y muerte”; "La mujer embarazada que fuma causa daños irreparables a su hijo”; "Fumar causa muerte por asfixia”; "Fumar quita años de vida” y "Fumar puede causar amputación de piernas”.
Todos conocemos que este hábito provoca irreparables daños a la salud, pudiendo causar la muerte. Este concepto es conocido tanto por quienes fuman, como por quienes no lo hacen, por lo que en la opinión de muchos, este tipo de campañas no tiene el efecto que se pretende dentro de los adictos al tabaco.
De todas formas, todos los esfuerzos que se hagan por tratar de reducir el número de fumadores o evitar que un mayor número de personas se acerquen al tabaco es desde todo punto de vista positivo. Una sola persona que deje de fumar o decenas de ellas que opte por no sumarse a este hábito, es desde ya un logro muy valorable
