La oposición sanjuanina milita sobre un escenario de incertidumbre, se sabe. De mínima no conocen cuáles serán las reglas electorales del año que viene, luego de la eliminación de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) provinciales, la consecuente ausencia de un manual para elegir candidatos, y la vacilación que genera en la política el chille judicial que ellos mismos encararon. A esa volatilidad política su suman ahora los errores de Juntos por el Cambio (JxC) nacional que, de manera al menos extemporánea, definió que no hará alianza con el estrambótico Javier Milei. Con la decisión que tomaron radicales y miembros del Pro, pusieron casi en igualdad de condiciones al diputado nacional quien, de manera muy habilidosa, sigue aprovechando los espacios en TV y diarios que sus ahora enemigos le regalan con alarmante generosidad. Obviamente lo ven como un enemigo, porque milita en el mismo lugar que ellos y calculo que por eso lo rechazan, pero se equivocan al mostrarle cartas al Frente de Todos (FdT) mucho tiempo antes. Además, la mismísima Patricia Bullrich cuestionó algo que, por ejemplo, está pasando en San Juan: "…puede comprometer acuerdos de muchas provincias que nos permiten no dividir fuerzas en niveles subnacionales…", dijo la presidenta del Pro con total razón. La foto de Milei con Alfredo Avelín en Mendoza sólo provocó más dolores de cabeza y acumulación de dudas a los muchachos y mujeres de la oposición en la provincia. Cruzada Renovadora y el ADN ya definieron que apostarán por Milei, en caso de que el diputado cumpla su promesa de competir por la Casa Rosada el año que viene. El problema ahora lo tienen el resto de los integrantes de Consenso Ischigualasto, el Partido Socialista, los disidentes de la UCR y el Pro, más la Coalición Cívica ARI y el GEN. Si hay desdoblamiento electoral en San Juan, como casi con seguridad ocurrirá, Consenso muy probablemente termine tironeado entre Milei y JxC gracias a ese arreglo de parte de Consenso con el diputado nacional. La salida es apostar por ambos o armar dos frentes distintos (Cruzada y ADN con Milei y el resto de Consenso con el macrismo) que luego volverían a juntarse: Marcelo Arancibia, del GEN, dijo esta semana que en las elecciones provinciales irán con Consenso, pero que en las nacionales el GEN deberá jugar con el macrismo porque Margarita Stolbizer, su referente, seguirá en JxC. Hay al menos una fisura en esa idea: probablemente las elecciones locales no sean tan separadas de la nacional, lo que demandará una cintura maradoniana a los integrantes de Consenso para esquivar las preguntas sobre referentes nacionales, simplemente porque los partidos del frente estarán apostando a distintos candidatos nacionales, con la campaña nacional ya en marcha. En términos simples, Milei podría apoyar a dirigentes sanjuaninos que luego le jueguen en contra cuando a él le toque ser candidato a presidente. Es al menos raro. Además, complica el armado de ese gran frente electoral entre Juntos y Consenso, del que todo mundo habla, pero que pocos abonan de verdad. Si Marcelo Orrego y compañía siguen apoyando al macrismo, que está enfrentado ahora con Milei, ¿cómo harán para hacer campaña con libertarios, Cruzada y ADN dos o tres meses después de haberse separado? No son lo mismo Mauricio Macri, Horacio Rodríguez Larreta que Milei y, de hecho, no irán juntos.
