Según una estadística oficial, en un lapso de 2 a 3 días, se produce la muerte de una persona en accidentes de tránsito registrados en nuestra provincia, una cifra alarmante comparada con la media mundial, pero que en San Juan se la observa desde el lado positivo ya que revela un descenso de víctimas con respecto al período anterior relevado.
De acuerdo al informe suministrado por el jefe de la División de Tránsito de la Policía de San Juan, Diego Rocha, en lo que va de este año fallecieron 21 personas en diferentes accidentes viales, mientras que el 2014 fueron 24 las pérdidas de vida, la mayoría como consecuencias de hechos que involucran a automovilistas y peatones, en particular vuelcos de automóviles y colisiones de motociclistas.
El registro del organismo, aunque en baja, es por demás preocupante porque está indicando problemas estructurales de la seguridad vial por conductas y actitudes irresponsables frente a las normas y los resguardos a seguir para un manejo seguro respetando límites de velocidad y acatando las señalizaciones. Pero también contribuyen a potenciar los riesgos, las condiciones deplorables de muchos vehículos por no exigirse en San Juan la Revisión Técnica Obligatoria (RTO) indispensable para transitar por la red vial nacional. Otros agravantes que terminan en tragedia son los polarizados, que disminuyen la visión en alto porcentaje y por ello prohibidos por ley; también el estado de rutas y caminos, con sorpresas muchas veces imposible de sortear, caso de los animales sueltos y calzadas destruidas por falta de mantenimiento, ausencia de señalización básica y las conocidas maniobras temerarias de los ciclistas, para los cuales no parece existir el ordenamiento vial.
