El pasado 12 del corriente, la parroquia de Jesús del Buen Pastor, catedral de la diócesis de San Martín, en Buenos Aires, fue profanada por un grupo de manifestantes abortistas, mediante inscripciones ofensivas y daños materiales en los sectores de acceso e interior. La indignación que causó en un principio esta actitud rápidamente fue atenuada por el obispo Rodríguez-Melgarejo quien pidió rezar por quienes habían profanado el templo, en una actitud de misericordia que busca que los autores recapaciten sobre el mal realizado.

No obstante el pedido de la propia Iglesia, la organización CitizenGO, que es un "ciberlobby” (espacio en la web destinado a fijar posición sobre diversos temas de carácter moral) de orientación cristiano, conservador, de origen español, lanzó una campaña para exigir que se encuentre, detenga, juzgue y sanciones a los culpables.

Dijo CitizenGO que "no puede ser que los ataques a la Iglesia salgan gratis…” por lo que pide que se investigue el ataque, encuentren los autores, los pongan a disposición de la justicia y los sanciones conforme al derecho.

La campaña va dirigida al ministro de Justicia de la Nación, con copia a la Fiscalía correspondiente y a la Catedral de San Martín, y el objetivo es que los autores de la profanación no salgan impunes de una situación que provocaron deliberadamente.

Si bien es entendible la actitud de la Iglesia en este caso, en cualquier orden de la vida, transgredir normas de buena convivencia merece sanciones que transmitan a la sociedad la sensación de que estamos viviendo en un ámbito de derechos vigentes y de mutuo respeto.