El demócrata Frank Greer, estratega político estadounidense, de visita en la Argentina, dijo que "las campañas del resto del mundo jamás volverán a ser iguales después de lo que sucedió con Barack Obama". Se refirió a la planificación que erigió al primer presidente negro de los Estados Unidos.
Greer fue uno de los principales asesores del actual mandatario y encargado de la estrategia de campaña en medios y publicidad. ¿Por qué fue tan distinta? Simplemente por el fenómeno de las redes sociales en Internet. Una de sus tácticas fue ampliar el electorado a los jóvenes en los blogs, redes, You Tube y mensajes de texto donde todo estaba virgen. Un experimento sin antecedentes, salvo dos tímidos esfuerzos en las campañas de Howard Dean y John Kerry. En 2004, You Tube no existía, y los blogs en EEUU sumaban sólo un millón y medio, comparado con los 90 millones actuales.
Los números fueron elocuentes: 3 millones de personas donaron on-line un promedio de u$s 95 para la campaña, Obama cosechó 5 millones de amigos en Facebook y otros 15 millones conformaron el mailing de sus seguidores. Hay 2000 videos en la web y otro medio millón generado por el propio electorado. Un caudal de apoyo juvenil envidiable en cualquier político. El especialista dejó en claro que la tecnología fue solo un soporte para que Obama pudiera llegar a los jóvenes con propuestas concretas, más allá del tiempo electoral.
Un ejemplo que debería seguir la política argentina para interesar a los jóvenes, con mensajes y contenidos para interesarlos en la participación democrática.
