Aunque no lo admitan, en el peronismo todos miran con urgencia a Casa de Gobierno. Es que esperan una señal, una mueca de aprobación, o algo que les indique para dónde ir. Incluso si la indicación es para el rival, ese gesto termina por convertirse también en una expresión sobre lo que cada uno tiene que hacer a futuro o dejar de hacer en el presente. "A buen entendedor, pocas palabras", reza el dicho. Pero en la vieja casona de Libertador y Paula Albarracín no muestran apuro alguno. Y por lo que se sabe, las definiciones quedarán para febrero del año entrante. ¿Tanto? Sí, según parece, dicen que hay que esperar alguna certeza de Buenos Aires antes de cualquier paso en las provincias, movimiento que se dará sobre el segundo mes del año que viene, si es que se cumple un acuerdo entre los Gobernadores. Muchos especulaban con que la operación de Gioja a fines de este mes sería un disparador para las definiciones, pero parece que no será así. Y, a manera de frutilla de postre, en el peronismo no cayeron bien algunas actitudes del ministro del Interior y precandidato presidencial, Florencio Randazzo, de visita a la provincia esta semana. Aunque nada es determinante, obvio.
Randazzo les pegó a casi todos, pero fundamentalmente al gobernador de la provincia de Buenos Aires: "No nos representa", "forma parte del establishment", "no tiene gestión, hay que ver cómo está la provincia de Buenos Aires", fueron algunas de las críticas que lanzó el funcionario K. A modo de respuesta y por lo bajo muchos peronistas sanjuaninos se acordaron del pasado del hoy ultrakirchnerista: "Ocupó puestos políticos en el gobierno de Duhalde, fue diputado provincial durante dos períodos. Después fue funcionario desde 2007 de Felipe Solá: en esa gestión fue secretario de modernización, jefe de Gabinete y ministro de Gobierno. Luego llegó al Ministerio del Interior en el primer gobierno de Cristina Fernández. ¿Quién dice que éste es un kirchnerista puro?", resumieron en San Juan para describir a Randazzo y su pasado. Y recordaron también que en la interna siempre ocurren curiosidades: todas las críticas de Florencio a Scioli fueron un día después de sacarse una foto con el jefe de Gabinete Jorge Capitanich y el propio gobernador de Buenos Aires, en un acto en provincia de Buenos Aires. ¿Qué se saca en limpio entonces? Primero que en San Juan ya empieza a molestar que vengan a criticar al bonaerense. Y segundo que Cristina los está dejando actuar en la interna, pero no quiere que se separen públicamente. Es decir, la presidenta deja jugar y hasta pegarse, pero al final del día tienen que mostrarse juntos. Posición complicada de sostener, pero estrategia al fin.
En el caso de las definiciones políticas locales, parece que están muy atadas a lo que ocurra en la Nación. Es que los gobernadores, incluido José Luis Gioja, acordaron no hacer nada hasta febrero de 2015. En San Juan creen que luego de superar dos meses del año entrante, quedarán dos precandidatos: Scioli y Randazzo. Y en eso justifican los chicaneos del Ministro al exmotonauta. Scioli se impone por votos, ya que es el peronista que mejor mide en todo el país, y Randazzo por personalidad. Dicen que el Ministro escucha lo que dice le CFK pero hace lo que quiere. No hablaba bien de Guillermo Moreno, no habla bien de Amado Boudou y cuando lo mandan a callar la interna, le pega a Scioli. Es decir, es peligroso, y eso al peronismo no le gusta.
Volviendo a San Juan, las últimas encuestas han variado las posiciones de hace algunas semanas, cuando Sergio Massa había logrado trepar al podio de los presidenciales: Scioli, 30 puntos; Massa, 24; Mauricio Macri, 21. Los anteriores son datos de la semana pasada. A su vez, sin precisar números, las fuentes dijeron que Macri y Massa tienen un nivel de imagen negativa bastante alta, no así Scioli. Aunque también advirtieron que Cristina Fernández es una de las dirigentes nacionales que en San Juan tiene peor imagen negativa: 40%. A pesar de esos datos, en San Juan creen que Massa se cae. "Es como Cobos, vas a ver", dijeron a este cronista. ¿Por qué? "Se va a bajar a último momento porque los números no le van a dar", reafirmaron. Esa es una teoría.
En este contexto, Gioja quiere cumplir con el pacto que firmó con el resto de los gobernadores. Y si no ocurre una tragedia, esos tiempos se respetarán. Algunos peronistas especularon en San Juan con la intervención que se hará el mandatario a fines de este mes. Creyeron que eso serviría de pie para que Gioja decida por fin ir o no por un mandato más. Puede ser que así sea, pero no la comunicará, a no ser que ocurra algo que movilice al peronismo nacional a apurar los tiempos. En fin, si alguno quería dejar las vacaciones para febrero del año que viene, en la humildad absoluta, se les aconseja irse en los primeros días de enero. Después no digan que no sabían.
