Participando oportunamente del III Congreso Internacional de Educación que se realizó en la Universidad Nacional del Litoral en el 2009 continúa hoy vigente lo que entonces fundamentara en ejemplos concretos en divergencia con los restantes docentes. Además sostuve un concepto innovador que sugirió la colegiación de los profesionales de la educación para todos aquellos que hayan realizado la carrera en un profesorado para obtener el título docente de profesores con no menos de 4 años académicos como una manera de trabajar para el perfeccionamiento de la tarea educativa integral. Un repaso de mis postulados sería oportuno:

La necesidad de revalorizar la carrera de pedagogía en las universidades argentinas haciendo hincapié en el rol fundamental que tienen al momento de formarse a quienes serán los docentes del mañana. Que el docente salga del aula y presente propuestas para transformar su realidad. Lo que tiene que enfrentar la pedagogía de este momento de la Argentina, es la cultura, los procesos culturales. Esto es porque la universidad no puede estar cerrada, sino que necesita abrirse hacia la comunidad. Nosotros hemos empezado a marcar algunos avances con la educación parasistemática.

Desde las comunidades, pueblos y habitantes se pueden postular en los claustros universitarios aquellos puntos de vista que deben tenerse en cuenta en la política educativa. Nosotros, como pedagogos, debemos ser intérpretes de esa realidad. Creo que la cultura es un ámbito central para la tarea profesional desde aquel 2010. Ese año fue una bisagra para la educación porque fue el límite para la implementación de la ley de educación nacional y la unificación de los planes educativos en todo el territorio argentino. La principal debilidad que tuvo la ley federal de educación fue que en sus postulados no dio el punto de partida para la profesionalización del profesor pues no contemplaba lo que concierne a la formación docente. La virtud de esta nueva ley 26.206 es que sí habla de una formación docente. Es más, ha propuesto que los institutos de formación dicten carreras con un mínimo de 4 años. Es decir, que se está interpretando que si hay un profesional frente a un chico de cualquier nivel debe estar formado en docencia, debe tener un título con la formación específica del área. "Creo que si bien la ley nacional de educación no habla de profesionalizar la educación, sí habla de la formación docente”.

En Santa Fe se ha trabajado en renovar la formación docente para abordar desde diferentes aristas la transformación de la educación. Al profesor que forma profesores le está faltando que los profesorados postulen un concepto sobre qué significa profesionalizar la actividad del educador. Es decir, que se entienda al docente que es profesor, no sólo como una relación de dependencia con el Estado, sino que pueda lograr la independencia de este a través de investigaciones y su inserción en la comunidad. El docente profesor, no cualquier docente, está capacitado para enseñar y para abrirse a la comunidad e interpretar cuáles son las necesidades y los problemas sociales para traerlos a la institución educativa y, a partir de allí con proyectos concretos, incentivar y presentar al gobierno de turno las propuestas de cambio social para las necesidades educativas.

Los profesores deben tener la iniciativa de nuclearse no sólo en un gremio porque no conviene "luchar” sólo por un salario digno como postulan los sindicatos. Además el concepto es erróneo porque los sueldos no son dignos, las personas son dignas. De todas maneras es válida la expresión en cuanto a las necesidades del trabajador”. "Pero recordemos que el docente no es sólo un trabajador sino que también es un profesional de la educación y, desde este punto de vista, debe ocuparse para lograr perfección técnica y aunarse en un consejo profesional o en un colegio que respalde su actividad y que lo vincule no sólo trabajando en una escuela sino también ejerciendo tareas culturales en centros comunitarios, sociales, en los barrios, en las villas, en los clubes y en todos los lugares donde la formación sea el ámbito propicio”. Por lo tanto se debe trabajar sin muros en la clase. "El docente no puede estar sólo entre las cuatro paredes del aula”.

(*) Filósofo, pedagogo, escritor, orientador escolar.