La Cámara de Diputados de la Nación aprobó en general, y giró al Senado, el proyecto de creación del Registro Nacional de condenados por Delitos contra la Integridad Sexual. La norma prevé crear un registro de violadores, en el que figurarán condenados con sentencia firme y será actualizado en forma permanente, cuyo objetivo es prevenir los delitos contra la integridad sexual.

Allí figurarán el nombre, fotografías, condenas anteriores y una muestra del ADN del condenado. El proyecto de la Cámara baja fue impulsado por la titular de la comisión de Legislación Penal, la diputada (FpV) Nora César, y fue discutido en forma paralela a otro similar que el 26 de noviembre de 2008 obtuvo sanción del Senado.

Las estadísticas indican que una de las características del violador es su tendencia a reincidir en sus comportamientos. Quien ejecuta un crimen de esta naturaleza tiende, por lo general, a repetir su repudiable acción. Es frecuente que el autor de una violación reaparezca en la crónica policial, años después, en otro escenario o incluso en la misma zona, sorprendiendo la buena fe de quienes no conocían sus antecedentes o sus impulsos patológicos.

Desde hace bastante tiempo se viene discutiendo si un registro de violadores o de personas con antecedentes de violación agravia o no derechos constitucionales o implica una forma de discriminación, impidiendo o dificultando la rehabilitación de un delincuente. Pero los casos de violadores recurrentes, especialmente de mujeres y de niños, deben estar registrados en un archivo reservado de fácil acceso a las autoridades policiales. Al punto que si alguien hace una denuncia de amenazas o de temer sufrir un daño de esta índole, pueda ser consultado y al menos se le brinde una custodia o seguridad especial, además de la vigilancia al presunto violador.

Era necesaria la creación de un registro de estas características. De los dos bienes jurídicos en juego, la presunción de inocencia y las garantías del denunciado, frente a la necesidad de valorar el reclamo de quien quiere evitar vivir en el temor ante el riesgo cierto de una violación, es necesario elegir la tutela del que impida daños irreparables. Es imprescindible tomar los recaudos que eviten hechos tan detestables como tantas violaciones ocurridas de modo especial en estos últimos años.

Un registro con antecedentes de violadores recurrentes reforzará fuertemente la denuncia, y sin condena ninguna, permitirá tomar medidas eficaces de protección.