Mientras que la Secretaría de Medio Ambiente asegura que en su planta de tratamiento de residuos ubicada en el departamento Rivadavia está todo dispuesto para recibir los desechos que se producen en la zona rural de nuestra provincia, y que no son biodegradables, en los municipios que tienen bajo su jurisdicción distintos sectores rurales admitieron que todavía no tienen un plan de recolección de residuos en las fincas, chacras y otros emprendimientos productivos, y que los desechos que se producen tienen un destino incierto. Esto es así, porque la mayoría de los productores que generan esos residuos los entierran, los arrojan en la vía pública o los queman, provocando numerosos inconvenientes vinculados especialmente con la contaminación ambiental.

Históricamente, los sectores rurales carecen de un servicio municipal de recolección de residuos, porque se consideraba que no era necesario. Pero con el avance de nuevas tecnologías aplicadas a la producción, la utilización de fertilizantes y pesticidas es indispensable un sistema de recolección de esos residuos, que al igual que los patogénicos de los hospitales, clínicas y sanatorios, precisan de un tratamiento especial.

Se calcula que en la zona rural de San Juan se genera casi el 30% del total de los residuos domiciliarios que se producen en toda la provincia, sumado a ésto los desechos propios de las actividades agrícolas e industriales. Esto tendría que motivar a los municipios a prestar un servicio de recolección de residuos, al menos una vez por semana, considerando que se dispone de un sitio a donde trasladarlos como es la megaplanta de Rivadavia. Evitar que se sigan arrojando residuos a las orillas de los caminos o en los canales de riego es responsabilidad de las respectivas comunas, las que deberán comenzar a pensar cómo implementar un servicio de estas características, ajustado al presupuesto municipal y evitando perder efectividad en la habitual recolección urbana.

Hay algunos casos puntuales en que los productores se encargan del destino final de esos residuos, pero la mayoría sigue esperando que sean las comunas, que cobran contribuciones por servicios, las que dispongan la recolección y traslado hasta las planta de tratamiento de la basura, que sigue acumulándose sin considerar la contaminación ambiental y paisajística.