El 1 de marzo se cumplen 200 años de la proclamación de autonomía de la provincia de San Juan de la provincia de Cuyo. Fue ese día del año 1820, una jornada histórica. En esta segunda parte, la cronología de los acontecimientos dice que, el 2 de mayo, llegada la información del afianzamiento del nuevo poder central, con Rondeau como Director Supremo y la de la confirmación de San Martín, el Cabildo dio marcha atrás y si bien no repone a Corvalán – que había cuestionado la legalidad del pronunciamiento, pero comprende, lo mismo que el futuro libertador, que no hay plafón para su continuidad – ratifica a De la Roza y, lo más importante, decide retomar su pertenencia a la Gobernación Cuyana, avalando el nombramiento de San Martín como máxima autoridad en Cuyo. La lectura atenta del acta del 2 de mayo, en que se toman estas medidas, nos muestra una frase que revela la fortaleza del partido opositor a San Martín: el mencionado aval al Libertador, lo dice explícitamente el acta, "será de forma provisoria”. Y tan serio es el asunto que pocos días después de asumido, De la Roza tuvo problemas para controlar la situación. El 8 de mayo envió una carta al General San Martín pidiéndole su presencia y la de una compañía de su Ejército con el fin de ordenar a San Juan. A fines de ese mes viajó el gobernador a San Juan. Polémico viaje al que algunos se han atrevido a negarle existencia, por no existir en la provincia constancia documental de su realización. Se deduce por la carta, angustiada diríamos, del demandante del viaje – Ignacio de la Roza – y por las comunicaciones de San Martín al poder central – el 24 de mayo – y al Cabildo de Mendoza anunciando que ya ha mandado una compañía de su Ejército y que él se apresta a viajar el día posterior al de la misiva. – César Guerrero es uno de nuestros distinguidos historiadores, que sostienen que el viaje no se realizó, y para ello dice que nuevos acontecimientos determinaron la suspensión del viaje, citando a continuación la nota del 24 de mayo dirigida al Cabildo, Justicia y Regimiento de Mendoza (ver su obra "San Martín y sus vinculaciones con San Juan”). Ahora bien, es con la misma nota que cita Guerrero, que consideró demostrado que el viaje se realizó; en tanto que, San Martín, al dirigirse a sus destinatarios les informa que "solo la presente situación del pueblo de San Juan que exige imperiosamente mi presencia sin pérdida de momento, me pueden privar del dulce placer de felicitar con VS y este noble y virtuoso pueblo el día grande de nuestra regeneración política.- VS que penetra bien la necesidad de conservar el orden de los pueblos que abusando de su soberanía faltan a los mismos deberes que espontáneamente se impusieron disculpará mi separación.- Esta será esta noche indispensablemente y en tanto mi ausencia quedará encargado del mando político y militar el Teniente Coronel don Manuel Corvalán, según lo prevenido por superior orden del 24 de octubre pasado lo que tengo el honor de avisarlo a VS para su inteligencia y fines consiguientes.- Dios guarde a VS muchos años Mendoza, 24 de mayo de 1815 – José de San Martín”. Es decir que no se aprecian los nuevos acontecimientos que dice Guerrero, y sí en cambio que el mismo día 24 de mayo, San Martín está comunicando a las autoridades de Mendoza, que esa misma noche viaja indispensablemente a San Juan por cuanto su presencia es imperiosa en nuestra ciudad.

 

  • "La Anarquía”

Arequito Cepeda. El año 1820 se caracterizó por ser el del nacimiento de lo que se ha dado en llamar "La Anarquía” o el inicio de la guerra civil entre Unitarios y Federales. Una de las causas que generó este conflicto es la sanción de la Constitución Unitaria de 1819, que produjo la reacción federalista en contra del centralismo porteño. Los caudillos provinciales que encarnaban el sistema federal de gobierno declararon la guerra a Buenos Aires. Ello sucedió principalmente con Estanislao López en Santa Fe, Francisco Ramírez en Entre Ríos, José Gervasio Artigas en el Uruguay, Araoz en Tucumán, Martín Miguel de Güemes en Salta y Juan Felipe Ibarra en Santiago del Estero. La gravedad institucional obligó al Gobierno Central, a cargo del Director Supremo José Rondeau, a requerir la urgente presencia del General José de San Martín para sofocar el levantamiento del interior, para lo cual San Martín debía traspasar Los Andes y volver al territorio patrio para contrarrestar la guerra civil. San Martín, que tenía como único propósito liberar a América del yugo español, había puesto todo su esfuerzo en la expedición militar por mar para llegar al Perú y librar allí la última batalla contra el colonialismo hispano. Es por ello que el libertador desobedeció la orden del gobierno central (Rancagua) y se mantuvo en Chile, aunque dejó en Cuyo el Batallón de Infantería I de Cazadores de los Andes, al mando del Coronel Rudecindo Alvarado; esta fuerza militar fue destinada a San Juan. El General San Martín, de esta forma, ratificaba su decisión de no luchar en las guerras internas y concentrar todo su objetivo militar en la guerra de la independencia americana. En tal situación se encontraba Rondeau, que convocó al Ejército del Norte comandado por el General Manuel Belgrano, quien debido a su grave estado de salud (muere el 20 de junio de 1820) delegó el mando en el General Francisco Fernández de la Cruz. El Ejército Auxiliar del Alto Perú, que es parte del Ejército del Norte emprendió su marcha hacia Buenos Aires, pero al llegar a los límites de Córdoba, en la Posta de Arequito, el 8 de enero de 1820 (actual Departamento Caseros, Provincia de Santa Fe, a 85 km. de Rosario y 380 km de Buenos Aires), el Coronel Juan Bautista Bustos, acompañado del Coronel Alejandro Heredia, el Mayor José María Paz y Juan Felipe Ibarra, sublevan las tropas y Bustos se constituye en gobernador de Córdoba. La sublevación tuvo por objetivo resistir al nuevo Jefe del Ejército del Norte (Francisco Fernández de la Cruz) y negarse a reprimir a López, Ramírez y Artigas.

 

  • La Batalla de Cepeda

Buenos Aires se encontró indefensa y fue aprovechada tal situación por López y Ramírez, quienes derrotaron a las tropas del Directorio, en la Batalla de Cepeda (actual Departamento de Constitución Sur de Santa Fe). El 1 de febrero de 1820 se produce la Batalla de Cepeda; Francisco Ramírez y Estanislao López derrotan a las tropas del Director Supremo José Rondeau. Como consecuencia de ello terminó el poder central personificado en el Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, dando origen al federalismo de facto. Se desintegra el Gobierno Nacional y las Gobernaciones Intendencias, y nacen trece (13) provincias a cargo de sus conductores o caudillos. El día 28 de febrero de 1820 se firmó el Tratado del Pilar, que es una de las bases del Sistema Federal de Gobierno. En Cuyo termina la Gobernación Intendencia y se proclaman autónomas San Juan y San Luis, ambas en marzo de 1820. Como consecuencia de Cepeda, el Gobierno nacional se disolvió al igual que el Congreso y cundió el desorden en todo el país, perdiendo Buenos Aires el mando que tenía sobre el interior. Las provincias quedaron libradas a su propio destino y sus conductores ejercieron el gobierno de las mismas y controlaron las fronteras provinciales.

 

Por Dr. Miguel Angel Licciardi
Presidente AC Sanmartiniana
Académico de Número del Instituto Nacional Sanmartiniano
Este trabajo está en "El Libertador General San Martín y San Juan” Libro del autor.