El nuevo presidente colombiano, Juan Manuel Santos, y su par venezolano, Hugo Chávez, dejaron atrás la peor crisis regional de los últimos tiempos y reanudaron las relaciones diplomáticas. No obstante alcanzar la normalización de las relaciones con Venezuela, no es fácil de asimilar en Colombia, que denunció durante buena parte de los ocho años de mandato de Álvaro Uribe la connivencia entre Chávez y la guerrilla colombiana.

Para Santos la relación con Venezuela era prioritaria, porque en el entendimiento se podrán crear nuevas fuentes de empleo. Durante la campaña electoral, Santos dijo que "cuando los presidentes se pelean son los pueblos los que sufren". Hay que recordar que, el congelamiento de las relaciones bilaterales, decidido por Chávez en 2009, antes de concretar la ruptura total el 22 de julio pasado, derivó en una caída del 71% de las exportaciones colombianas a ese país. La Asociación Colombiana de Industriales del Calzado, Cuero y sus Manufacturas (Acicam) era una de las entidades más interesadas en que la reunión rindiera sus frutos. Entre enero y mayo de este año, el valor de las ventas de calzado y cuero a Venezuela no llegó ni a 10 millones de dólares, un 91% menos que los 112 millones vendidos en igual período de 2009.

Cifras también muy desalentadoras presenta la Federación Nacional de Ganaderos (Fedegan), que ha pasado de 1000 millones de dólares a casi cero en su comercio con Venezuela. Chávez necesita golpes mediáticos para apuntalar al oficialismo de cara a las elecciones legislativas del 26 de septiembre, en momentos en que su gobierno atraviesa su peor momento con profunda recesión, crisis energética, una inflación que está llegando al 35%, y persecución hacia medios opositores.

Mostrándose conciliador con Santos por lo menos hasta las elecciones y, al restaurar el comercio con Colombia, repara una decisión que provocó corrupción y negligencia en las compras venezolanas al exterior. Por su parte, Santos activa una vía comercial vital para su plan que busca llevar a un dígito el desempleo. Respecto a una cuestión clave, el problema de las FARC, sólo hubo el compromiso de Chávez de que no serán toleradas por su gobierno.

El diálogo se ha restablecido, aunque habrá que esperar para creer que Venezuela no coopera plenamente con las FARC.