Aunque el receso de Semana Santa ha sido impuesto para que la gran mayoría de los argentinos que profesan el catolicismo tengan días de recogimiento y reflexión, la realidad genera un movimiento turístico similar al de las vacaciones invernales, lo que implica los riesgos de la movilización masiva.

Este fin de semana tiene un amplio programa de actividades recreativas -algunas vinculadas a la celebración-, además de viajes particulares, dentro y fuera de San Juan. Este tránsito inusual requiere de asistencia y controles preventivos de organismos específicos, para evitar contingencias que terminan en tragedias. Salud Pública de la provincia ha implementado un operativo sanitario para atender la afluencia de público en y hacia Vallecito, con carpas fijas y el apoyo de ambulancias que merece destacarse.

Es también necesario un adecuado control de la venta de alimentos en la vía pública y vehicular en las rutas troncales y otras que conducen a zonas turísticas. Más todavía, cuando en estos días prolifera la caza y la pesca furtiva y la depredación del monte natural. En este sentido no se conocen todavía si se han dispuesto operativos similares al sanitario, para impedir los excesos y transgresiones de los automovilistas, como también la optimización de las campañas medioambientales. En este último aspecto, vale señalar que de nada valen las actuaciones posteriores, aunque las multas y los decomisos sean considerables, si el daño a la fauna protegida es irreparable.

En estos días, con desplazamientos atípicos de personas y vehículos, la seguridad debe primar ante todo y esto se consigue con adecuada vigilancia puntual para encauzar las cosas por el bien de todos.