Hasta ahora, en esta columna he tenido la oportunidad de opinar sobre temas que me preocupan, como ama de casa, desde mi profesión, desde las actividades que realizo habitualmente, pero una lo he hecho como "ciudadana”.
La idea de hacerlo me nació al observar algunos papeles que guardo, antes de que las computadoras comenzaran a utilizarse como archivos, y entre ellos destaco una información publicada por DIARIO DE CUYO, en su tapa del 17 de Mayo de 1995, referidas a unas elecciones realizadas en la provincia, en las que se investigaban irregularidades que no permitían terminar con el escrutinio. La misma información daba cuenta de que en algunos departamentos habían discusiones referidas a quién era el ganador y que el arco opositor solicitaba a la Justicia el recuento definitivo. Asimismo, el Ministerio del Interior le exigía a San Juan que apurara el escrutinio definitivo. A 20 años de esos hechos, y con nuevas tecnologías, siguen sucediéndose casos como el referido.
Hace 30 años que recobramos la democracia. Participé en esa época en una institución que tenía y tiene como objetivo capacitar al ciudadano para la participación responsable en el uso de sus derechos, y en la exigencia del ejercicio de los mismos.
Por ello me referiré a este ejercicio: Ciudadana / ciudadano, un término que todos conocemos y usamos, pero que pocas veces lo hacemos en todo lo que él significa.
Para no errar mucho busqué por Internet dicho significado, encontré amplios, simples, pero cada uno de una forma u otra llegan a lo concreto de qué es ser ciudadano. Ser ciudadano es sentirse parte de una estructura social y política y sobretodo asumir las responsabilidades en la construcción de la sociedad. El ejercicio de la ciudadanía es identidad, libertad, respeto y reconocimiento como tal. La persona debe ejercer su ciudadanía con responsabilidad, exigiendo respeto por sus derechos y, a la vez cumpliendo con sus obligaciones. De este modo se construye una sociedad democrática y más justa. Respetando los derechos de los demás; ser partícipe de la vida en la comunidad, de su historia y de sus decisiones; disfrutando de sus buenas épocas para todos y no solo porque conseguí algo para mí olvidar mi "vecino+ que también necesita. Ayudando a reconstruirla durante las crisis más duras, pensando en todos, valorando a los demás ciudadanos y respetando.
Y, cuando el ciudadano ejerce sus derechos que son los que le posibilitarán que se cumplan, es cuando ejerce su derecho de elegir a quien le ayudará a concretar todo lo que desea para él y los demás componentes de su comunidad.
Estamos a unos días de la concreción de la elección de quien será el Presidente de nuestro país. Recordaré sobre lo que se debe tener en cuenta antes de votar: 1- Votar es un deber de conciencia. 2- Votar es uno de los actos de mayor responsabilidad ciudadana.
3- Votando a conciencia contribuimos a decidir el futuro de nuestro país, ya que cuando vota al representante del país decide sobre su futuro personal y el de los demás, que hacen a la vida de la República.
Por todo ello debe elegir conociendo: Si el partido que representa tiene respuestas concretas a los problemas del país. Si los candidatos están preparados para el cargo, si son honestos y capaces. Si su vida personal es ejemplo de rectitud e integridad y SI asume el compromiso desinteresado por el "bien común” y el "bienestar general”.
