En otra clara reafirmación de la defensa del basamento institucional republicano, el presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Ricardo Lorenzetti, defendió enfáticamente la independencia del Poder Judicial al señalar que todos los estamentos de la Justicia argentina trabajan en unidad para el fortalecimiento institucional y la defensa de los derechos de las personas.

"Ésa es nuestra función”, expresó el magistrado en una reunión con el periodismo porteño, oportunidad en que aprovechó el encuentro para enviar un mensaje sutil al poder político a fin de que no queden dudas de esta firme posición. Es más, Lorenzetti remarcó que esa independencia es un tema central de la Corte de Justicia y lo seguirá siendo, como una conducta inclaudicable de la actuación tanto del Alto Tribunal como de toda la estructura judicial que de allí depende.

Tanto el magistrado, como los ministros que lo acompañaban en momentos de hacer alusión a las crecientes tensiones entre funcionarios políticos y sectores de la Justicia por las investigaciones que se han iniciado, son concientes de una embestida que la Corte no admite en su agenda porque las las cuestiones prioritarias no están vinculadas con el poder sino con las preocupaciones de las personas, según dijo.

Por ejemplo, el caso del avance del narcotráfico, ya que hace más de un año, luego de varias reuniones con la Iglesia católica y con jueces del interior, Lorenzetti hizo reiteradas advertencias públicas sobre el avance del flagelo de la droga y, en octubre último, durante un congreso de la magistratura en Mar del Plata, reclamó por la "ausencia de políticas de Estado claras”.