Un análisis de las principales consultoras a nivel mundial en materia de educación ha determinado que en poco tiempo más el equipamiento tecnológico que un niño utilizará en la escuela obligará a los padres a un cambio en los hábitos de compra de material escolar, al tener que satisfacer los nuevos requerimientos de la era tecnológica que comenzamos a transitar.
Muy lejos quedarán los tradicionales útiles que entraban en una cartuchera o en una mochila pequeña, ya que los chicos comenzarán a demandar en muy poco tiempo dispositivos tecnológicos muy superiores a las netbooks que se distribuyen en el programa "Conectar igualdad”.
Las tabletas, por su gran versatilidad; los teléfonos móviles inteligentes, o las consolas de videojuegos, sumado a otros dispositivos, comienzan a ser cada vez más necesarios dentro del proceso de enseñanza-apredizaje, por impulso del desarrollo tecnológico y de una tendencia mundial a nivel educativo, algo que en nuestro país -a pesar de las computadoras distribuidas- no alcanza a desarrollarse completamente al faltar cierta articulación con el factor pedagógico que está a cargo de los docentes y directivos.
En países de Europa o en EEUU, el fenómeno ya está en marcha y ha determinado, por ejemplo, que en el reciente inicio del ciclo lectivo los padres hayan tenido que comprarles a sus hijos una mayor cantidad de tecnología para uso escolar, en virtud de los requerimientos previstos.
Se trata de una tendencia que tarde o temprano se dará en nuestro país y para la que habrá que estar preparados si es que no queremos que la brecha educativa se amplíe cada vez más con relación a las naciones más desarrolladas.
