Preocupa a muchos panameños y observadores extranjeros -incluyendo diplomáticos de Estados Unidos, según cables de WikiLeaks- que el estilo avasallador del presidente Ricardo Martinelli pueda conducir a una excesiva acumulación de poder, mayor corrupción, turbulencia política, huida de capitales y un estancamiento económico. ¿Son justificados estos temores? Según un cable confidencial de la ex embajadora de EEUU, Barbara Stephenson, Martinelli -un magnate dueño de una cadena de supermercados elegido en 2009- "está dispuesto a pasarse del limite para conseguir lo que quiere…”. El cable decía que pidió ayuda a EEUU para pinchar los teléfonos de sus rivales políticos, algo que la embajada de estadounidense se negó a hacer.
Los opositores y prominentes periodistas acusan al presidente de haber maniobrado para deponer a una procuradora general de la nación, comprar a legisladores opositores en el Congreso, intimidar a periodistas críticos, enviar inspectores de impuestos a los medios independientes y -lo más importante- convocar un referéndum para reformar la Constitución y autorizar su reelección. "Es un Chávez de derecha”, según Milton Henríquez, presidente del opositor Partido Popular.
Martinelli dice que su reforma constitucional no permitirá la reelección inmediata de los presidentes, sino después de cinco años de haber terminado sus mandatos, pero el referéndum -al igual que Chávez- ofrece subsidios sociales para que los votantes aprueben un paquete de medidas que incluye una vaga cláusula de reelección, que más tarde puede ser interpretada por jueces amigos como una autorización para la reelección inmediata.
Varios periodistas aseguran que Martinelli los llama con frecuencia, o llama a sus jefes, para quejarse en tono amenazante sobre sus comentarios. ¿Qué hay de cierto en estas acusaciones?, le pregunté a la ministra de Gobierno y Justicia, Roxana Méndez. ¿Panamá va hacia un populismo autoritario de derecha? "Veníamos de un gobierno débil, extremadamente tolerante, que evitaba conflictos a toda costa y postergaba soluciones, y ahora tenemos un gobierno que actúa a un ritmo acelerado de dar solución a los problemas, sin temor a las tensiones”. ¿Y las llamadas de Martinelli a los periodistas? "Ese es él”, dijo Méndez. "Si a él le molesta algo, te reclama. No te manda un emisario; aquí no hay un solo periodista preso ni un solo medio cerrado”.
"’MARTINELLI puede terminar como un excelente presidente si entiende que un sistema de instituciones fuertes con pesos y contrapesos -incluyendo a la presa crítica- es lo mejor para su país y para él.”
