El acarreo de la cosecha en una foto tomada por José Mazuelos F., Vendimia de 1940.

Los versos de la Cueca de Félix Dardo Palomas, "Póngale por las Hileras”, destaca cuando dice; "que lindo se pone el pago en tiempos de cosechas”…

"…Qué lindo se ponía San Juan cuando llegaba la vendimia, cuando llegaba la cosecha, cuando la provincia tomaba forma de racimo y de uva. Era nuestra fiesta, era nuestra cultura, era nuestro empezar de nuevo, en donde todos los sanjuaninos sin distinción de clase (bodegueros, comerciantes, cosechadores) tenían la misma canción: "Póngale por las hileras, que no quede ningún racimo, de la blanca o de la negra, que hay que llenar las bodegas, ya se está acabando el vino”. Son versos que reflejaban la riqueza de la industria de la vitivinicultura, hoy venida a menos.

Tiempo atrás y en época de vendimia, San Juan se llenaba de vida. Se renovaban las esperanzas y se proyectaba más futuro. El tiempo, y otros intereses han enfriado y deteriorado a esta industria. Recuerdo que los camiones tapados con una carpa verde, para proteger los racimos, no podían evitar que el jugo de los granos cayera en forma de arrope marcando el camino a la bodega.

San Juan, respiraba perfume a uva y a trabajo, en donde el vendimiador sanjuanino y de otras provincias renovaba las promesas de esfuerzo y dedicación. Recibir la paga era una cadena de bienestar y no una interminable cola en una institución bancaria como se acostumbra en la actualidad. El vendimiador, de sol a sol, se ganaba esa paga. Ahora quien recibe un plan social ha aprendido a desconocer el sentido de ese esfuerzo.

La canción también dice que "Hay un brillo de Chapecas”, "en los ojos del paisano”. Esto reflejaba cuando la compañera del vendimiador traía el "bagayo”, (pequeño bulto como único equipaje), con la comida del medio día para darle fuerza a la cosecha. 

Las trenzas negras de su compañera como "chaperas” bien peinadas y muy brillantes, reflejaban la alegría del encuentro para cuando la noche les robaba el día… 

Otros tiempos, otras costumbres, un pasado casi inocente y más honesto, en donde San Juan, "Tierra de Sol y buen vino"", justificaba las cientos de bodegas donde dormía el vino que luego despertaría en un brindis entre amigos. 

 

Por Leopoldo Mazuelos Corts
Ex Director de Instituciones Intermedias, Ministerio de Desarrollo Humano