Diferentes sectores calificados de la educación vienen proponiendo reformas estructurales para superar las crisis periódicas que afectan a la enseñanza, por incidencia de las políticas y los enfoques ideológicos circunstanciales. Un cambio integral, de fondo, requiere tiempo, continuidad y persistencia para madurar y arrojar mejoras efectivas en la calidad y equidad de nuestro sistema educativo.

Para el caso de las modificaciones que deberían hacerse en las leyes educativas implementadas en nuestro país, los principales riesgos y amenazas que enfrentaría una reforma de estas características estarían signados por la convivencia social y la capacidad laborativa de la comunidad.

Es que, desafortunadamente, al no existir una masa crítica dentro de un grupo de estudio comprometido con un avance en esta materia, una posible reestructuración sería un ajuste orientado a las nuevas tendencias desde lo social y lo económico.

Por otra parte, es necesario recordar que la gran mayoría de la sociedad argentina no parece valorar mucho la calidad educativa en cuanto a los avances que se experimentan en el mundo, ni tampoco es motivo de interés.

Esto se observa especialmente frente a un tema determinado dado que, además y hasta el momento, una potencial reforma le aportaría cambios estructurales e importantes beneficios tangibles no pudiéndose encontrar en ella ninguna opinión que la contraríe, pues son evidentes los cambios que ha enfrentado desde lo tecnológico, lo productivo y la inserción laboral la gran masa de personas que persiguen una factible ocupación laboral.

Sin embargo y con buena base en ello, la incapacidad de visionarios políticos, no va de la mano con lo que la ciencia y los vaivenes sociales le proponen al hombre de hoy.

Un especial humor puede detectarse en quienes sostienen un Sistema Educativo que no responde a las exigencias de un mundo cambiante y abatido por el consumismo.

En suma, tenemos un panorama repleto de fuerzas que inciden sobre estudiantes, docentes, padres y administradores de la educación, que de forma alguna escapan a la observación de ‘pedagogos\’\’ que en propuestas concretas de mejoras, al momento, están ausentes de contemplar tales acontecimientos como el mundo lo aconseja.