Una sección del Vaticano, llamada Congregación para la Doctrina de la Fe, cuya misión es vigilar lo referido a la moral, las buenas costumbres y la fe, se ha reunido la semana pasada para expresarse sobre las supuestas apariciones marianas de Medjugorge a 6 "videntes” de esa pequeña localidad de Bosnia y Erzegovina. Ellos dicen tener revelaciones privadas desde hace 34 años consecutivos, a partir del 24 de junio de 1981. Según el juicio del organismo vaticano, aquellas no tendrían nada de sobrenaturales. La prohibición caería sobre los "videntes” y no se les permitiría participar en los encuentros con la gente. Los obispos no deberán invitarlos ni recibirlos para que expongan sobre este tema. Estos son los puntos más importantes que surgieron en la reunión realizada en el Vaticano, presidida por el cardenal alemán Gerhard Ludwig Müller. El encuentro era muy esperado, sobre todo luego de la entrega de la documentación recopilada y puesta a disposición del Papa, por parte del cardenal Camilo Ruini, ex vicario de Roma, llamado a presidir la Comisión que debía investigar sobre estas supuestas apariciones. La única concesión que se habría otorgado es la de reconocer a Medjugorje como un lugar de oración, porque como afirma el cardenal Müller, "Dios sabe recoger aún donde no siembra”. Las apariciones no constan del carácter sobrenatural, por lo cual se prohibe a los fieles de participar en los llamados "éxtasis” de los "videntes”, y a éstos se les prohibe divulgar los textos con mensajes que ellos dicen recibir de la Virgen. El otro "no” del Vaticano es referido a la Parroquia de Medjugorje, en honor a Santiago Apóstol, que no se convertirá en Santuario, como dicen los "videntes” que la Virgen les habría pedido que fuera. Es sabido que el Papa Francisco es alérgico a las "revelaciones privadas”, desde cuando era arzobispo de Buenos Aires, y siempre ha sostenido, como afirmaban los teólogos medievales, que la última palabra de Dios se llama "Jesús”, y nada más. Es lo que afirmó también el cardenal Ratzinger en el "Comentario teológico”, cuando explicó la "tercera parte” del Mensaje de Fátima: "En Cristo, Dios ha dicho todo, y por tanto, la revelación ha concluido con la realización del misterio de Cristo”. Sólo las revelaciones privadas, como las de Lourdes, Fátima y otras doce, han sido aprobadas sobre 295 consultas realizadas a la Santa Sede.

En 1953, en un articulo en la revista "La CiviltaCattolica”, el teólogo belga Edouard Dhanis, resumía en tres elementos el significado de la aprobación eclesiástica a una revelación privada: "que el mensaje no contenga nada contra la fe y las buenas costumbres; que sea lícito el hacerlo publico; y que los fieles sean autorizados a dar una adhesión a esas revelaciones, pero en forma prudente”. Por tanto, autorizados, pero no que se obligue a los fieles a creer en esos mensajes. Los Papas siempre han seguido esta regla de oro, sustancialmente desconfiada, hacia visiones privadas. Benedicto XVI lo ha hecho con racionalidad teológica alemana, y Francisco con un brillante y buen sentido pastoral latino.

Lo cierto es que las apariciones de Medjugorge han dividido a los católicos. En croata, "Gospa” significa "Señora”. Es el término empleado por los seis "videntes” para hablar de la Virgen. "Una Virgen charlatana”: así la definió el escritor católico Vittorio Messori. Otros la han llamado "La Virgen de las 17,45”. Según afirman los "videntes”, todos los días a esa hora les transmitiría una "revelación” a ellos, con una duración de 5 a 6 minutos, o la mas extensa, de 2 horas.

Ese lugar pedregoso de Erzegovina se ha convertido en una meta de peregrinación para cerca de 40 millones de fieles. Llegan en autobuses, o aterrizan en el cercano aeropuerto de Mostar. Muchos peregrinos son de EEUU e Italia. Los 6 jóvenes tenían en 1981, entre 6 y 16 años cuando dicen que se les comenzó a aparecer la Virgen en la iglesia de los franciscanos, construida en 1953. Hoy, los considerados "videntes”: Vicka, Jakob, Mirjana, Ivanka, Marija e Ivan, son adultos. Algunos se han ido a vivir a EEUU. No importa donde están ahora. Lo que ellos dicen, es que a los 6 se les sigue apareciendo la Virgen. Al cumplirse el trigésimo aniversario de la primera visión, Ivan Dragicevic, que se ha casado con la Miss Massachusetts 1990, y vive entre Boston y los Balcanes, declaró al semanario italiano "Oggi”, que ve a la Virgen todos los días, con el mismo semblante de la primera vez: "una joven con el rostro resplandeciente”, y el día de Navidad se le aparece acompañada por san José y el Niño Jesús. Quedan firmes las palabras del Papa Francisco en una homilía de noviembre de 2013 en Santa Marta, advirtiendo sobre el peligro de la curiosidad al decir: "yo conozco un vidente, una vidente que recibe mensajes o cartas de la Virgen. Pero la Virgen es Madre. Y nos ama a todos nosotros. Pero no es una oficina de Correos, para enviar mensajes todos los días. Aprendamos de santa Teresita del Niño Jesús, quién siempre se detenía ante el espíritu de curiosidad. No hay que buscar novedades con curiosidad mundana”.