Por Rosendo Fraga
Director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría
La elección presidencial colombiana, cuya primera vuelta será el 31 de mayo, ya va tomando forma en función de una polarización. El presidente Gustavo Petro ha logrado reorganizar y reunificar a las fuerzas de su coalición detrás del candidato Iván Cepeda. Se trata de un hombre con nexos en la izquierda tradicional, pero que ha mantenido posiciones moderadas, lo cual le ha servido al actual presidente en términos electorales. Obtendría en este momento el 31,4% de acuerdo a las últimas encuestas. Las fuerzas de centroderecha también se han reorganizado, pero no en base a los partidos tradicionales que aparecen divididos frente a esta elección. El candidato más votado entre ellos es Abelardo de la Espriella con el 32,1%. Es un candidato más joven y con poca trayectoria en política, el que seguramente se acercará al modelo de Bukele por razones electorales. Como sucede en toda la región, la inseguridad es la primera preocupación de la opinión pública y por eso el tema juega un rol tan importante en las elecciones. Para el Departamento de Estado, el triunfo del candidato de centroderecha sería relevante. Es que Colombia es el segundo país de América del Sur por su electorado y el tercero de América Latina. Las tensiones registradas entre Petro y Trump -atenuadas en las últimas semanas- muestran que un gobierno de Cepeda no tendría una relación bilateral fácil con la Casa Blanca, y lo contrario sucedería con uno de Espriella, que sería mucho más favorable. La segunda vuelta de la elección, que seguramente tendrá lugar ya que es necesario el 50% de los votos para ganar en la primera, está prevista para el 21 de junio.
En cuanto a la elección presidencial peruana que tendrá lugar el 12 de abril, se mantiene un marcado fraccionamiento en el que predominan fuerzas de derecha y centroderecha. En total se presentarán treinta y seis candidatos, pero entre los más votados ninguno supera el 10% de intención de voto: Rafael López Aliaga (un ingeniero industrial ultraconservador del partido Renovación Nacional) obtendría el 10%; Keiko Fujimori (la líder del partido Fuerza Popular de extrema derecha) el 7%; Carlos Álvarez (un outsider del mundo del espectáculo que se presenta por el partido País para Todos) con el 4%; y por último se encuentra Mario Vizcarra (hermano del ex presidente Martín Vizcarra), con un 3% de intención de voto. La segunda vuelta está prevista para el 7 de junio. No es un panorama muy diferente al que se registró en la última elección presidencial. En ella llegaron a la segunda vuelta con aproximadamente el 20% Keiko Fujimori y Pedro Castillo, representantes respectivamente de la derecha y la izquierda. La elección fue entonces muy polarizada y Castillo terminó imponiéndose por menos de un punto. Pero surgió un gobierno muy frágil que entró en crisis por un intento del propio Castillo de disolver los otros poderes del Estado que no controlaba. El sistema de partidos peruano se ha desarticulado hace más de una década y no se ha reconstituido. Pero en esta elección parece predominar ideológicamente la derecha, como está pasando en la mayoría de los países de la región.
El 4 de octubre tendrá lugar la elección más importante por su dimensión en América Latina: la presidencial brasileña. Los principales candidatos son Lula y Flávio Bolsonaro.
Pero en octubre tendrá lugar la elección más importante por su dimensión en América Latina: la presidencial brasileña del 4 de octubre. Para ganar en primera vuelta hace falta que algún candidato alcance el 50% de los votos. De no hacerlo, habrá segunda vuelta, prevista para el 25 de octubre. El presidente Lula ha confirmado su candidatura para un cuarto periodo presidencial. La economía brasileña está estable y esto lo favorece. Las encuestas le dan entre siete y ocho puntos de ventaja (39,5% de intención de voto). Su candidatura capta la casi totalidad del voto de izquierda y centroizquierda. Frente a él, el hijo de Jair Bolsonaro, Flávio -designado por su padre y aceptado por sus adversarios en el espectro de la derecha-, se encuentra a una distancia importante de Lula, con el 32%. Pero el candidato opositor con posibilidades de enfrentar con éxito al actual presidente es el gobernador de San Pablo, Tarcísio de Freitas. Gobierna con éxito el estado más importante del país, es un moderado de centroderecha y tiene la preferencia del empresariado. Se especula que su candidatura disminuiría la ventaja que hay hoy a favor de Lula. Pero hay un tercer candidato que también está sobre el espectro de la derecha política: Ratinho Jr., el gobernador de Paraná, que obtendría el 8,8%, y esto amplía las posibilidades de la derecha. Faltan ocho meses hasta la elección presidencial y muchas cosas pueden suceder. Ocho meses antes de su primera elección, Bolsonaro parecía un candidato imposible ya que se encontraba a más de diez puntos de distancia del oficialismo de entonces.
Por último, la elección de medio mandato de Estados Unidos tendrá lugar al mes siguiente, el 3 de noviembre, y es vista con expectativa desde el punto de vista global. La fuerte confrontación interna que vive Estados Unidos en alguna medida se proyecta al mundo occidental en su conjunto. En la tradición electoral estadounidense, perder la elección de medio mandato no es significativo, aunque se pierda el control de alguna de las Cámaras.
