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Camino a Los Azules, entre la adversidad blanca y la labor constante para llegar al campamento, así son los trabajos de despeje

Desde el kilómetro cero en La Alumbrera hasta dónde finalizan los trabajos en el camino se avanzaron 22 kilómetros de unos 90 en total. Lo que resta y cómo es la labor que culminará en enero del 2027.

Por Celeste Roco Navea 16 de septiembre de 2026 - 06:58

El proyecto minero Los Azules se encuentra realizando distintas tareas tras el desmontaje del campamento "Candadito" el pasado julio luego de una intensa nevada. Con un camino totalmente cubierto de nieve y material de arrastre, se continúa avanzando en el despeje del mismo a paso lento y seguro.

Varias son las personas que se encuentran trabajando en el despeje del camino que inicia a unos 30 kilómetros desde la oficina del proyecto minero en la Villa Calingasta hasta La Alumbrera, un histórico sitio calingastino donde funcionaba una planta de procesamiento de sulfato de aluminio. Desde hace un mes se están realizando los trabajos, estimando un avance de un kilómetro a kilómetro y medio cada dos o tres días, conforme explicó Fabio Oriolani, gerente de proyectos civiles de Los Azules.

Hasta la actualidad se lograron despejar 22 kilómetros y restan 8 más para llegar hasta el campamento intermedio, el cual no se encuentra habitado por las intentas nevadas registradas en la zona. Para llegar hasta Los Azules faltan aún 67 kilómetros más. “Según la programación que tenemos pensamos llegar a fines de enero o principios de febrero. A Candadito estimamos llegar el fin de semana”, destacó Oriolani.

Fabio Oriolani, gerente de proyectos civiles de Los Azules.

Avalanchas, una labor minuciosa y una veintena de personas trabajando en altura

La zona en donde se está despejando la huella que permitirá el acceso al campamento principal es transitorio, ya que el camino definitivo está en proceso de licitación. Mientras tanto, la huella se va despejando de a poco debido a la cantidad de nieve que hay en la zona y las probabilidades de avalanchas, una situación que se evalúa con detenimiento y profesionalismo.

De acuerdo a lo explicado por Oriolani, desde que iniciaron los trabajos hace un mes se registraron alrededor de unas 20 avalanchas.

Ahí es donde entra en juego el rol de Gerardo Alcantar, Asesor de Avalancha, brigadista de escape y salvamento. “Lo que yo vendría a hacer es ser punta de flecha. Voy unos 500 a 1.000 metros adelante del avance del topador viendo cuáles son las condiciones de los mantos níveos, más que nada de las laderas sur, que es donde más acumulación tenemos. Es el riesgo principal que tenemos ahora y la intención es ir avanzando para ver si es viable”, sostuvo el trabajador.

Su labor es minuciosa. De pie avanza hasta la zona donde se registra la presencia de avalancha y mide profundidad, densidad y otras características del bloque de nueve que permiten conocer el estado con la incidencia del aumento de la temperatura y las probabilidades de registrar una nueva avalancha o poder avanzar con los trabajos.

Actualmente hay dos equipos trabajando a lo largo de toda la traza del camino. En el frente específicamente hay personal con topadora, un tractor topador D8, un cargador y una excavadora. “Es muy difícil colocar más equipos porque tenemos lugares acotados. Adelante se encuentra además la brigada de evaluación de avalanchas. En total en lo que es apertura de camino y mantenimiento se encuentran entre unas 20 a 23 personas”, sostuvo el gerente de proyectos civiles.

En el mientras tanto, se realizan sondeos aéreos para hacer inspecciones visuales sobre el camino, los distintos tramos de la traza y la presencia o no de nieve en esos lugares. Además, se avanza con el asesoramiento de un especialista en hidrología que, en conjunto con Ramiro Cascón, el Jefe de Soluciones Hídricas de Los Azules, se estudia la cantidad de agua que podría haber en la zona, la altura y en base a ello identificar los sectores que pueden estar más afectados y las tareas a ejecutar en la zona.

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