El avance de un nuevo temporal de nieve en la Cordillera obligó al Proyecto Los Azules a tomar una decisión preventiva. La empresa resolvió desmovilizar de manera temporal el campamento Candadito, ubicado en el departamento Calingasta, para resguardar la seguridad de los trabajadores que se desempeñan en la zona.
La medida fue adoptada por la Mesa de Contingencias Climáticas luego de que los pronósticos anticiparan intensas precipitaciones níveas en el área de influencia del proyecto, con condiciones adversas que podrían extenderse durante varios días.
El campamento Candadito está emplazado a 3.150 metros sobre el nivel del mar, a 54 kilómetros de Villa Calingasta y a 79 kilómetros de Barreal. Allí se desarrollan obras fundamentales para la futura construcción de la mina, entre ellas la mejora del camino de acceso, el replanteo de una nueva traza vial y la ejecución de alcantarillas.
Como parte del operativo preventivo, la compañía dispuso el traslado de los 37 trabajadores que se encontraban realizando tareas programadas, además del personal de seguridad, emergencias, hotelería y salud.
La evacuación se realiza mediante una caravana de vehículos livianos escoltada por maquinaria pesada, entre ellas topadoras D8, motoniveladoras y cargadoras. Del operativo también participan la Brigada de Emergencias y una ambulancia equipada con soporte sanitario, bajo la coordinación del equipo especializado en caminos y del área de Seguridad.
Durante todo el recorrido se mantiene un monitoreo permanente a través de conectividad satelital y el seguimiento de la Mesa de Contingencias Climáticas, con el objetivo de garantizar un traslado seguro en un contexto de condiciones meteorológicas extremas.
Desde la empresa explicaron que el campamento contaba con el abastecimiento necesario de agua, alimentos, combustible y gas para continuar operando. Sin embargo, se decidió avanzar con la desmovilización para evitar que el personal quedara expuesto a un escenario climático de mayor riesgo.
La suspensión de las actividades será temporal. Una vez que las condiciones meteorológicas mejoren y sea seguro retomar las tareas, los trabajadores volverán al campamento para continuar con el plan de obras previsto, un paso clave en el desarrollo del Proyecto Los Azules y su avance hacia la etapa de construcción de la mina.
Desde la compañía remarcaron que la decisión responde a un criterio preventivo y que la prioridad sigue siendo proteger la integridad de quienes trabajan en el emprendimiento minero, ante un pronóstico que anticipa nevadas en la zona al menos hasta la próxima semana.