Tras la aprobación del RIGI de Vicuña, el country director del proyecto, José Morea, habló en exclusiva con DIARIO DE CUYO sobre lo que se viene. El vocero y presidente de la Cámara Minera de San Juan explicó que empiezan a correr los tiempos y exigencias que plantea esta herramienta, pero se mostró confiado en que superarán los pedidos de la autoridad nacional si consiguen aprobar la decisión final de inversión.
José Morea de Vicuña: "Si se aprueba la inversión vamos a superar las metas que pide el RIGI"
El country director de Vicuña confirmó que el ingreso al régimen acerca al proyecto a desembolsar USD 1.800 millones el próximo año.
Es que el haber ingresado en la categoría PEELP (Proyecto estratégico de exportación a largo plazo) implica que Vicuña tendrá que invertir más fondos y más rápido. El vocero de la compañía detalló que deben desembolsar 2.000 millones de dólares en dos primeras etapas y otros 400 millones de dólares en los primeros dos años. Pero, adelantó, “ninguna de las dos condiciones van a ser un problema para cumplir”.
Es que según adelantó, si consiguen tener la decisión final de los inversionistas, para 2027 tienen un presupuesto que rondará los 1.800 millones de dólares. Esto sería más del doble de lo que ya tienen planificado para 2026, que está cerca de los 800 millones de dólares.
De cumplirse este objetivo, el proyecto cumplirá con lo pedido por la autoridad nacional al estar en el RIGI PEELP. También adelantará parte de las tareas para poner en marcha la mina, que tiene un presupuesto según lo presentado en el régimen de 9.700 millones de dólares para la primera etapa y podría alcanzar los 18.000 millones para su puesta en marcha total.
Un impulso para mantener el ritmo actual
Morea aseguró que la aprobación del RIGI “permite mantener el ritmo acelerado del desarrollo del proyecto Vicuña, como teníamos establecido y esperábamos que sucediera”. El referente de la minera dijo que “haber obtenido la aprobación en esta primera mitad del año nos impulsa a poder tomar la decisión final de inversión antes de fines de este año”.
Con esto se refiere a una sanción que hacen los inversionistas principales de la compañía, que todavía están esperando que se cumplan algunas condiciones para la puesta en marcha definitiva del proyecto de cobre. Para lograr este último paso todavía quedan algunos pasos durante el 2026, siendo los más importantes la aprobación de la línea eléctrica de 500 KV, el aprovisionamiento de energía y potencia, los permisos sectoriales y el acuerdo general con la provincia.
Si bien queda este camino por delante, Morea dijo que tener el RIGI aprobado es impulso central para poder obtener el visto bueno de los inversionistas, ya que estaban esperando este paso administrativo. Mientras tramitan el resto de los condicionantes, avanzará con los estudios de ingeniería, para tener el mejor conocimiento del proyecto de cara a 2027.
En cuanto a cómo van avanzando con los procesos pendientes, Morea remarcó que están trabajando con la provincia en muy buenos términos para obtener el acuerdo general, que definirá por ejemplo cómo se calculará regalías una vez que esté en marcha Vicuña o si la empresa aportará a fideicomisos como la hacen Veladero, Casposo y Gualcamayo.
Los permisos sectoriales, dijo, han avanzado en el último tiempo y esto fue clave para la aprobación del RIGI por parte de Nación. “Una razón importante para que tengamos el aprobado tiene que ver con los permisos con los que contaba el proyecto y con la celeridad y la profesionalidad con la cual se tramitaron los mismos en San Juan”, dijo.
En cuanto a la infraestructura eléctrica, Vicuña participó de una audiencia pública por el otorgamiento del permiso de expansión de la capacidad local, ya que planea invertir en una línea nueva de 500 KV, y uso de la infraestructura a la cual se conectará la misma. Este proceso se encuentra todavía en discusión, ya que debido a que la minera pidió tener prioridad de uso del 90% de la capacidad nueva generada, hubo pedidos por parte de otros actores locales, como proyectos mineros y el EPRE, para que no se apruebe este pedido. La resolución de estas diferencias podría llegar en las próximas semanas.
Un proceso ágil y de acuerdo a lo esperado
El RIGI de Vicuña es el primero de cobre que entra en la categoría PEELP, confirmó Morea, y el proceso de aprobación del mismo demoró 6 meses, ya que lo presentaron en diciembre de 2025. “Fue en un tiempo razonable para un proyecto y una aplicación de la magnitud, el tamaño y la complejidad del nuestro”, dijo Morea.
Aseguró que fue tratado “con mucha responsabilidad por parte de las autoridades del gobierno nacional, para finalmente lograr la aprobación de la etapa 1 que es la de Josemaría”. Decidieron concentrarse primero en este depósito porque es el más desarrollado y tiene la mayor cantidad de permisos aprobados, lo que lo deja más cerca de avanzar.
A futuro, la categoría PEELP le permite de Vicuña sumar Filo del Sol. “A diferencia de un RIGI regular, los proyectos de exportación estratégica se definen por etapas. Lo que hicimos fue presentar dos etapas, que están muy detalladas en cuáles son y cómo se va a invertir, para después cuando estén los permisos y las aprobaciones de Filo del Sol, a medida que se van desarrollando, se puede ampliar”, detalló.
Es que el mega proyecto está planteado en tres grandes desarrollos. El primero es la puesta en marcha de Josemaría, que permitirá producir concentrado de cobre por flotación. Luego harán inversiones para extraer una zona de Filo del Sol que se puede producir a través de lixiviación y finalmente ampliarán la fase uno para que pueda producir el material del segundo depósito. Gracias a la categoría especial que eligieron, podrán aplicar en todos estos momentos a los beneficios del RIGI.
Qué se viene en el proyecto Vicuña
La empresa a cargo de la mayor inversión privada del RIGI dio en exclusiva a DIARIO DE CUYO datos sobre su empleo en mayo y durante el anuncio de su ingreso al régimen confirmó estos datos. Según estos, hay en la actualidad más de 2.600 trabajadores entre directos e indirectos vinculados al proyecto, un 86% más que en agosto de 2025, siendo el 81% de San Juan y el 94% argentinos. También cuenta con más de 245 empresas contratistas, de las cuales el 61% son de San Juan y generan el grueso del empleo.
Estos números corresponden a la etapa actual, en la que todavía no se considera el proyecto en construcción. De iniciar las obras, que dependen de la decisión final de inversión, la mano de obra está previsto que supere los 30.000 trabajadores entre directos e indirectos en los próximos años.
Las obras previstas para poner en marcha el proyecto podrían iniciar en 2027 si están los procesos y autorizaciones administrativas. Calculan que hasta 2030 continuarán trabajando con estas tareas y finalmente en ese momento empezará la producción, que espera que reporte exportaciones por 2.600 millones de dólares anuales.
Si bien estos procesos más acelerados deberán esperar a la decisión final de inversión, Vicuña ya tiene este año una serie de licitaciones pendientes y tareas que deben realizar. La compañía está trabajando en su camino de ingreso, que requerirá incluso de hacer campamentos para el personal para que puedan construir los más de 200 kilómetros de ingreso.
Estas tareas habilitarán también el inicio de la construcción de la línea de 500 KV y tres obras anexas que necesita el tendido: la mejora de las ET Rodeo y Nueva San Juan y la construcción de una ET Nueva en Chaparro. Para todas estas obras, que tienen un plazo de construcción de más de 2 años, todavía resta que salga la resolución del ENRE tras la última audiencia pública.
A su vez, la empresa trabaja en el armado de un base de datos de proveedores, para la que realiza charlas en comunidades y en el Gran San Juan y tiene llamados laborales activos para puestos específicos, todos a través de su página web.