Esta cadena del tomate industrial tiene la particularidad de que tiene un crecimiento constante en los últimos 20 años, independientemente de las medidas económicas y del rumbo del país.

El tomate para industria cada año aumenta en superficie, aumenta en rendimiento, aumenta en producción, en incorporación de tecnología. Todo es aumento. No conozco ninguna cadena que tenga ese comportamiento.¿A qué se debe ese crecimiento sostenido? Hay varios factores, climáticos, tecnológicos, avances de control de plagas y varios más. Pero lo que hay destacar en este cultivo y que no tiene ningún otro, al menos en esta provincia, es que existe un trabajo integrado de la cadena productiva. Eso se logró a través de la creación hace 20 años de la Asociación Tomate 2000, fundada para desarrollar la investigación y transferencia de tecnología. Esta entidad logró nuclear al que hace la semilla, al vivero que hace el plantín, al productor que siembra el tomate, a la industria que lo procesa, a la empresa que transplanta, al que cosecha, a la empresa que fabrica el tetra y a las empresas que fabrican máquinas. Están todos sentados en una mesa, tienen un horizonte y dicen allá vamos.