‘’Es auspicioso, pero no la panacea’’. Así definió y a la vez atemperó la euforia que se generó tras la gran nevada el climatólogo Germán Poblete. Es que el gran temporal que azotó alta montaña entre el 27 y 28 del mes pasado, sumado a un puñado de precipitaciones leves, igualó el manto blanco que había a esta misma altura del 2012, con la novedad que las nevadas llegaron más tarde que el ciclo pasado. El dato surge al comparar las imágenes satelitales de un año y otro, ya que la provincia no dispone de estaciones nivometeorológicas que puedan ‘’disparar’’ valores precisos.
De todos modos, ni Poblete ni la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la provincia arriesgan a decir que será un año más nevador, en virtud de que hay algunos pronósticos que hablan de que continuará la sequía (ver recuadro), con el agregado que se viene de 4 temporadas ‘’pobres’’ en materia hídrica. En la cordillera mendocina, que también viene de inviernos ‘’pobres’’, en esos mismos días impactó un temporal de igual forma y resultó ser la nevada más copiosa que se tenga registro en la última década.
‘’Este año empezaron más tarde las nevadas. Me preocupé mucho cuando en abril teníamos la montaña sin prácticamente nada de nieve, no había caído nada, era realmente triste ver las imágenes. Y en mayo tuvimos dos y esta última que fue muy pero muy buena y da algo de optimismo. Es que todavía hay una transición entre La Niña y El Niño, donde este último es un fenómeno con tendencia a mayor precipitación de nieve’’, apuntó Poblete.
El primer episodio con nieve en alta montaña este año fue el 2 y 3 de mayo, y resultó ser leve. El 17 y 18 del mes pasado se repitió el fenómeno blanco, pero corrió la misma suerte que el primero. Recién el 27 y 28 de mayo el manto blanco estuvo a la altura de un temporal fuerte o ‘’significativo’’, como lo denominan los expertos. El año pasado, la nevada más importante ocurrió recién el 13 de junio, aunque antes de esa fecha ya habían ocurrido 3 fenómenos, pero de menor envergadura.
‘’Tenemos los datos de las nevadas, pero no podemos hablar o hacer un pronóstico apresurado. Nosotros nos guiaremos por los estudios que haremos a fin de la temporada’’, se excusó el subsecretario de Recursos Hídricos a cargo de Hidráulica, Jorge Millón.
Los técnicos suben a la montaña recién a finales de septiembre para realizar un cateo en -al menos- 5 puntos claves, lo que les permite luego realizar el pronóstico hídrico para el periodo octubre 2013-septiembre 2014. En la temporada pasada y por primera vez, Hidráulica cotejó ‘su’ pronóstico con el de otras instituciones que realizan estas tareas, tras 2 estimaciones erróneas.

