Los ministros de la Producción de San Juan y Mendoza, Marcelo Alos y José Luis Álvarez, perfilaron ayer al mediodía los principales puntos del acuerdo de política regional vitivinícola que el lunes firmarán en la vecina provincia los gobernadores Gioja, Pérez y Beder Herrera. Básicamente, el trazo grueso del borrador que ayer diagramaron y al cual DIARIO DE CUYO tuvo acceso, apunta a liquidar los excedentes vínicos que tiraron el precio por el piso y lo harán con un apoyo crediticio para la recolección y acarreo, los ajustes necesarios para la producción de mostos, con el objetivo que las medidas estén dirigidas a que se aproxime a la producción de 180.000 toneladas de mosto, que se calcula será la demanda internacional para este año. En tanto que la estimación del porcentaje de la cosecha que tendrá que ser derivada obligatoriamente a jugo concentrado para cumplir con estos guarismos inevitablemente parece ubicarse en el 30%, repitiendo el acuerdo de 2011.
La reunión de trabajo duró varias horas y los ministros diseñaron las medidas que acordarán los mandatarios ante la inminente cosecha. La letra chica también refleja el ajuste de las multas por el incumplimiento del cupo (el ojo está puesto en lo que haga Mendoza) y la relación de las compensaciones vino-mosto en Mendoza y promoción de las exportaciones -incluyendo en ello uva en fresco, pasas, mosto y hasta alcohol vínico- con una obvia pretensión de sostener los precios de la uva básica de los pequeños y medianos viñateros.
Los ministros trabajaron sobre la hipótesis de la cosecha del último pronóstico del INV (a reajustar a fines de febrero, que por los últimos temporales se estima deparará números más bajos) y la oportunidad de ubicar en el mercado mundial y en el interno, aproximadamente 180.000 toneladas, que hoy se están cotizando alrededor de 1.500 dólares puesta en Europa. El planteo, además, tuvo en cuenta que esta pasada temporada evolucionó mejor el precio del mosto que el del vino básico blanco escurrido y que hay un stock vínico que equivale a alrededor de 12 meses de despacho de vino blanco básico y 6 de tintos.
Al concluir el encuentro (obviamente no se adelantaron los términos precisos del acuerdo que suscribirán los gobernadores el lunes en el salón Patricias del Bº Cívico) se insistió en que ambos gobiernos lanzarán operativos de producción y comercialización de mosto en ambas provincias, con un precio base de la uva necesaria, pero que no habrá precio referencial ni sostén del vino elemental, blanco escurrido, ‘porque la política regional de diversificación promoverá la producción de mosto, que es una inmejorable alternativa en precios y en ventas para los productores primarios‘. Este último aspecto tiene inquieto a los viñateros sanjuaninos que no quieren repetir el chato precio que tuvieron las uvas comunes en las dos últimas campañas (0,75 pesos). En este sentido, el Gobierno provincial repetiría el subsidio para los que envíen sus uvas a mosto o como ya adelantó este diario, baraja como ‘plan B’ intervenir el mercado saliendo a comprar uvas y hacer jugo concentrado.

