San Juan, 12 de noviembre.- El futuro del proyecto binacional Pascua-Lama está envuelto en un largo y denso camino hasta ver la luz, según dijo al Diario Financiero de Chile el vicepresidente Senior de Desarrollo de la compañía Barrick, Eduardo Flores. Los dichos del directivo van a contramano del optimismo que mostró recientemente el ministro de Minería sanjuanino, Felipe Saavedra, que había afirmado que en 2015 el proyecto se podría reactivar.
Más de un año detenido lleva el proyecto donde lo inmediato pasa por lograr luz verde ante la Superintendencia de Medio Ambiente de Chile para viabilizarlo; aunque luego el tema económico entrará a tallar y fuerte en el futuro de la mina.
Flores explicó que "estamos cumpliendo con todas las obligaciones ambientales y regulatorias en ambos países y terminando el diseño de ingeniería de lo que será el sistema de manejo de aguas definitivo", y agregó "nos comprometimos a un desarrollo inmediato de obras para recolectar las aguas de no contacto que bajan del glaciar, que fue lo que se hizo en 2013, donde invertimos cerca de U$S50 millones y nos demoramos casi nueve meses en terminarlo. Hoy está funcionando, pero dejará de hacerlo cuando estén las obras definitivas. De ellas, estamos terminando la ingeniería y se lo deberíamos presentar en los próximos meses a la autoridad, para buscar su aprobación".
El directivo fue muy tajante en cuánto a las chances de reflotar el proyecto; "tenemos la esperanza de poder encontrar el camino. Creo que definitivamente existe una oportunidad, pequeña, pero existe. Por eso tenemos que ser cuidadosos y no nos podemos equivocar. No tenemos margen de error".
¿Cuál el costo de terminar Pascua-Lama?
Flores contó que están "a mitad de camino" y que finiquitar el proyecto implicaría "probablemente otros U$S4.000 millones más. El equipo está mirando la mejor forma de ejecutar el proyecto. Hay un par de factores que son positivos, porque el costo de construcción es más competitivo que hace un par de años".
