Argentina anunciará próximamente una nueva propuesta para los tenedores privados de deuda que no ingresaron al canje concretado en 2005, que contiene términos más duros y una quita superior al 70%, informa ayer la prensa local.
Según fuentes oficiales y privadas citadas por el diario La Nación, la oferta para concretar una operación que se demoró luego de que el Gobierno anunció su puesta en marcha en octubre último se conocerá dentro de dos semanas.
En junio de 2005 Argentina salió del cese de pagos que había declarado cuatro años atrás, al concretar un canje con el que achicó en un 65,4% pasivos de 102.000 millones de dólares, pero siguen impagos títulos por 20.000 millones de dólares que están en manos de inversores que rechazaron esa refinanciación.
La operación no avanzó en los últimos meses ante el recrudecimiento de la crisis global y por el mismo problema el país tampoco canceló una deuda con el Club de París por unos 6.900 millones de dólares, que también está en mora desde 2001.
Ejecutivos de Barclays, Citigroup y Deutsche Bank, los bancos internacionales que elaboraron el plan de refinanciación, negocian con dureza para definir los detalles del nuevo canje, indicaron las fuentes.
Añadieron que está prácticamente definido que la oferta no incluirá fondos frescos ni un cupón ligado al crecimiento de la economía doméstica, ni el pago de los intereses "caídos" desde el canje realizado hace cuatro años.
A quienes acepten el canje, que debe ser autorizado por el Parlamento mediante una ley, se les entregará un bono en dólares a 25 o 30 años, lo que implicará una emisión de títulos por unos 5.000 millones de dólares.
A los "holdouts", como se denomina a quienes no adhirieron al canje de 2005, se les plantearía que comiencen a cobrar recién dentro uno o dos años para no sumarle compromisos de pago a la gestión de la presidenta Cristina Fernández, que concluye en 2011.
Argentina, que no tiene acceso a los mercados internacionales desde que en 2001 declaró el mayor cese de pagos de la historia financiera, afronta vencimientos de su deuda soberana por unos 20.000 millones de dólares hasta 2010 y en algunos círculos financieros se duda de su capacidad de pago.
Según La Nación, a la nueva propuesta de canje podrían sumarse los fondos de inversión que se resignaron a no cobrar tras haber demandado al país en tribunales de EE.UU. y Europa para intentar recuperar el ciento por ciento del capital original más los intereses vencidos de los títulos en su poder.
